(CNN) - La extraña saga de las declaraciones del presidente Donald Trump de que fue espiado por el presidente Barack Obama el año pasado alcanza un clÃmax dramático este lunes con el testimonio del director del FBI, James Comey, ante el Comité de Inteligencia de la Cámara.
Es un momento de teatro polÃtico que podrÃa terminar en la humillación de Trump, pues se espera que Comey diga no hubo escuchas telefónicas, desacreditando las acusaciones que Trump se ha negado a retirar en repetidas ocasiones.
La audiencia también podrÃa arrojar luz sobre el estado de las investigaciones del FBI sobre el alcance de la intromisión de Rusia en la campaña electoral. Los republicanos esperan que Comey afirme que no hay evidencia de connivencia entre los ayudantes de Trump y funcionarios de Moscú, una medida que podrÃa comenzar a romper una nube de intriga rusa que ha sofocado las primeras semanas del gobierno de Trump ç.
Trump intentó desviar la atención de sus acusaciones escuchas telefónicas en una serie de tweets este lunes por la mañana.
"James Clapper y otros afirmaron que no hay evidencia de que Potus haya estado en connivencia con Rusia, ¡esta historia es FAKE NEWS y todo el mundo lo sabe!" escribió Trump poco después de las 6:30 de la mañana.
"Los demócratas compusieron y empujaron la historia rusa como una excusa para dirigir una campaña terrible. Gran ventaja en el Colegio Electoral y perdieron!", tuiteó luego.
James Clapper and others stated that there is no evidence Potus colluded with Russia. This story is FAKE NEWS and everyone knows it!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) March 20, 2017
The Democrats made up and pushed the Russian story as an excuse for running a terrible campaign. Big advantage in Electoral College & lost!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) March 20, 2017
La controversia sobre las reclamaciones de escuchas telefónicas fue desatada por los impresionantes tweets del presidente desde Mar-a-Lago en Florida hace dos semanas. Trazó paralelismos con Watergate y dijo que Obama era un hombre "malo (o enfermo)" por ordenar la vigilancia de su residencia en Nueva York – acusaciones que el expresidente negó rápidamente a través de un portavoz.
Los Comités de Inteligencia de la Cámara y el Senado de EE.UU. declararon previamente y ambos dijeron que no habÃa evidencia ni indicios de que hubiera habido tales escuchas.
En cierto sentido, la extraña controversia sobre los tweets de Trump ha dejado al presidente en una posición en la que está más cómodo polÃticamente – en desacuerdo con los medios de comunicación y el establecimiento polÃtico y de inteligencia en Washington.
Pero también se ha convertido en una distracción polÃtica en un momento en que Trump se enfrenta a peleas sobre la derogación Obamacare y el presupuesto que ayudará a definir sus primeros 100 dÃas en el cargo. Esta semana, por ejemplo, el gobierno debe beneficiarse de una cobertura favorable de las audiencias de confirmación de Neil Gorsuch en la respetada Corte Suprema, pero la audiencia del Comité de Inteligencia tiene la capacidad de eclipsar el testimonio del juez.