Washington (CNN) - El expresidente Barack Obama quedó enfadado y exasperado como respuesta a la acusación no corroborada de su sucesor, el presidente Donald Trump, de haber interceptado en octubre sus teléfonos en la Torre Trump, dijeron fuentes cercanas al expresidente a CNN, aunque estas aseguran que la reacción de Obama estuvo cercana a una furia absoluta.
Obama y sus asistentes respondieron con incredulidad cuando se enteraron de los tuits del presidente Trump este sábado por la mañana. Más tarde ese mismo dÃa, un portavoz dijo que "ni el presidente Obama ni ningún funcionario de la Casa Blanca ordenaron medidas de vigilancia sobre ciudadano estadounidense alguno. Cualquier información que sugiera otra cosa es simplemente falsa".
I'd bet a good lawyer could make a great case out of the fact that President Obama was tapping my phones in October, just prior to Election!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) March 4, 2017
How low has President Obama gone to tapp my phones during the very sacred election process. This is Nixon/Watergate. Bad (or sick) guy!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) March 4, 2017
Donald Trump y Obama durante la ceremonia de posesión en el Congreso en Washington. (Crédito: Scott Applewhite – Pool/Getty Images)
Las fuentes le proporcionaron a CNN una visión levemente diferente sobre la conducta de Obama, que otros aseguraron al Wall Street Journal que era propia de alguien "furioso".
El leal ejército de seguidores de Obama ha sido mucho más activo en expresar su descontento con Trump. En las redes sociales y la televisión algunos antiguos asesores de Obama han estado presionando agresivamente a Trump en las primeras semanas de su presidencia.
Los presidentes Trump y Obama no han hablado desde el dÃa de la posesión, cuando Obama recibió a Trump para el desayuno en la Casa Blanca y lo acompañó al Capitolio para la ceremonia de juramentación. Los dos  habÃan desarrollado lo que Trump calificó de "cálida" relación en el perÃodo previo a la posesión de Trump, fomentada por una reunión en la Oficina Oval y varias conversaciones telefónicas.
Pero personas cercanas a ambos reconocen que la amargura de la campaña presidencial, junto con el antagonismo de larga data de Trump hacia Obama con respecto a su certificado de nacimiento, harÃa improbable una estrecha relación estrecha.
El fin de semana en que Trump lanzó sus cargas explosivas, Obama y su esposa, Michelle Obama, fueron vistos en la GalerÃa Nacional de Arte en Washington en una gira privada de la nueva exposición del artista Theaster Gates. El presidente sonreÃa cuando salió del museo y vestÃa casualmente, llevando una bolsa de la tienda de regalos de la galerÃa.
Cuando se le preguntó este lunes si las denuncias de Trump perjudicarÃan la relación entre los presidentes 44 y 45, el secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, minimizó las tensiones. "Creo que estarán bien", aseguró.
Kate Bennett, de CNN, contribuyó a este artÃculo