(CNN Español) - En Puerto Rico una escuela vocacional está especializando a estudiantes para desarrollar la industria agrÃcola de la isla. Lo que está siendo muy bien aprovechado por varios jóvenes que tienen en sus planes futuros se usar la agricultura como un nuevo motor económico para su paÃs.
Sebastián Alicea todavÃa no tiene licencia para conducir automóviles, pero ya sabe como arar la tierra con un tractor. A sus 14 años, ya  no solo se ve como todo un agricultor sino como un ciudadano que en su momento levantará capital a través de la agricultura. Cursa el segundo año de secundaria en la escuela vocacional agrÃcola del municipio de Corozal, a 39 kilómetros de San Juan. La exportación de productos agrÃcolas es uno de los puntos principales en su agenda de vida.
La Escuela Vocacional AgrÃcola fue abierta en 2015, tiene una matrÃcula de 266 estudiantes y además de las clases regulares también brinda cursos de cultivo hidropónico, jardinerÃa paisajista y talleres comerciales. La construcción de la institución conllevó una inversión gubernamental de un poco mas de 14 millones de dólares, convirtiéndola en una de las más modernas del paÃs.
Esta escuela no solo capacita a sus estudiantes en el conocimiento básico del cultivo de hortalizas. También enfatiza el desarrollo de los futuros agroempresarios del paÃs, grupo al cual Sebastián Alicea aspira pertenecer algún dÃa.
Regreso a la agricultura: ¿la opción económica para los puertorriqueños?
La agricultura comienza a tener un nuevo significado en la vida de los puertorriqueños. Desde profesionales establecidos con sus respectivos empleos hasta jóvenes recién egresados de las universidades están invirtiendo en la tierra en un intento de aliviar la actual crisis económica que arropa al paÃs.
Datos ofrecidos por la Asociación de Agricultores de Puerto Rico señalan que para la década de los años 40 la fuerza trabajadora rural en el paÃs era de aproximadamente 400.000 personas. Hoy apenas alcanzan las 60.000. Esto se traduce en que actualmente la agricultura representa el 1 % de su economÃa. En 1900 representaba el 70 %.
A esto se le unen más de 10 años de recesión económica en la isla, junto a una tasa de desempleo de 11,4 % confirmada por el Instituto de EstadÃsticas. La situación está llevando a muchos a ver el trabajo en el campo como una buena alternativa para obtener ingresos. Se les conoce como 'agroempresarios'.
Con al menos 2.500 millones de metros cuadrados de terreno aptos para el cultivo y cerca de 1.000 nuevos agricultores bonafide, de 7.000 que mantienen operaciones. El Departamento de Agricultura estima que hay 200 jóvenes entre las edades de 18 a 35 años interesados en nuevos proyectos. La mayorÃa son descendientes de agricultores que siguen la operación establecida por anteriores generaciones, otros reciben apoyo económico externo.