Una universitaria, con lágrimas en los ojos, se enfrenta a los militares. Se enfrenta de manera pacífica, con palabras, y dos mujeres de los cuerpos armados no pueden contener las lágrimas ante las preguntas insistentes de la joven:

“¿Pero cómo hago sin este país no se puede? ¿Cómo hago?”, pregunta desconsolada la universitaria.

“¿Si a ustedes los matan quién va a responder por esas muertes?”

“Mira, tú eres mujer como yo y estás llorando, mírame a los ojos, sientes lo que yo estoy sintiendo, lucha por nosotros, lucha por ti, por tu familia, qué quieres que Venezuela caiga de rodillas por completo […] ¿Hace falta que más gente muera para que todos podamos seguir adelante?”