Los Ãngeles (CNN) - Un martillo golpea en la sala de un hogar de clase media. Una máquina lijadora alisa el piso de madera del comedor.
Pero esta casa que la pastora Ada Valiente está mostrando en Los Ãngeles, con sus pisos remodelados, no es una casa cualquiera.
“Aquà alojaremos a tres familiasâ€, dice Valiente. Cuando dice “alojaremosâ€, ella se refiere a refugiar a personas que están siendo buscadas por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés).
Los miembros de las familias que se queden en esa casa son inmigrantes indocumentados, que temen una redada del ICE y una posible deportación.
La compra de esta casa es parte de una red formada por lÃderes de distintas religiones de Los Ãngeles, constituida tras la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos.
La intención es darles refugio a cientos, tal vez miles, de personas indocumentadas en casas seguras en el sur de California. El objetivo es ofrecerles otro santuario, además de los edificios religiosos y los colegios, que requieren autorización federal para obtener garantÃas antes de ingresar en las casas.
LEE: Ahora hay restaurantes 'santuario' para proteger a los indocumentados de las medidas de Trump
“Esto es lo que necesitamos hacer como comunidad para mantener a las familias unidasâ€, dice Valiente.
En otro barrio de Los Ãngeles, a varios kilómetros de distancia, un hombre judÃo muestra una habitación libre en su casa, apenas decorada. El hombre, que pide no ser identificado, imagina el momento en que una mujer y su hija indocumentadas algún dÃa hallen refugio en su hogar.
Entiende bien la Cuarta Enmienda, que le da a la gente el derecho de estar segura en su hogar, protegida de capturas e inspecciones irracionales.
Y asà se imagina el momento en que el ICE golpee en su puerta: “Definitivamente, no los dejarÃa a entrar. Es nuestro derechoâ€, dice. “Si tienen una orden, pueden entrar. Sé que puede ser aterrador, pero siento que las consecuencias de ser pasivo en este momento también son un poco aterradorasâ€.
La pastora Ada Valiente está convencida de que los lÃderes religiosos que se oponen a la polÃtica inmigratoria del gobierno de Donald Trump "están haciendo lo correcto".
La red secreta
Los lÃderes religiosos ya bautizaron su red: The Rapid Response Team (El equipo de respuesta rápida).
La idea no es necesariamente nueva, dice el reverendo Zach Hoover, director ejecutivo de la organización interreligiosa LA Voice.
Hoover, de 37 años, no era un miembro activo durante el Movimiento Santuario de los años 80, cuando distintas congregaciones religiosas de Estados Unidos opusieron resistencia a las leyes federales y les dieron refugio a ciudadanos de Centroamérica que huÃan de la violencia en sus paÃses. Muchas de esas congregaciones, de hecho, ofrecieron santuarios directamente en sus casas, donde alojaron a inmigrantes indocumentados. Otros más les dieron comida o asistencia legal.
El Equipo de Respuesta Rápida es un reflejo de esa estructura, pero va un paso más allá al incorporar también casas privadas, que ofrecen un nivel de protección constitucional más alto que los templos religiosos y le dificultan el trabajo a los agentes federales para encontrar inmigrantes indocumentados.
Bajo la ley federal, lugares como iglesias y sinagogas son técnicamente espacios públicos a los que las autoridades pueden entrar para hacer cumplir las leyes. En el 2011, el Departamento de Seguridad Nacional estableció una polÃtica que limitaba la acción del ICE en los lugares religiosos y le prohibió entrar a “lugares muy sensibles†como colegios y organizaciones religiosas.
Los lÃderes religiosos que hablaron con CNN en Los Ãngeles son escépticos sobre si esa polÃtica seguirá vigente bajo el gobierno de Trump.
“Hay una diferencia entre un agente federal golpeando la puerta de la iglesia y alguien golpeando la puerta de tu casa, donde si no tienen orden, no deberÃan entrarâ€, dice Hoover.
Hoover calcula que la red clandestina, que creció rápidamente desde que Trump sorprendió al paÃs con la firma de su polémico decreto inmigratorio, puede albergar hoy a 100 personas indocumentadas. Y asegura que pronto podrá refugiar a miles.
La red se concentrará en familias que teman ser separadas, trabajando en mantenerlas unidas “llevándolas a un lugar en el que el ICE no pueda encontrarlasâ€, dice Hoover.
MIRA: Iglesias santuario, un refugio ante el miedo de la deportación
El reverendo Zach Hoover quiere ayudar a familias de inmigrantes que temen ser deportadas. Planea hacerlo escondiéndolas y manteniéndolas unidas.
La ley de Dios versus la ley de Trump
A los miembros del Equipo de Respuesta Rápida los motiva la divergencia de las leyes federales y la moral que enseñan sus distintas religiones.
“El Dios al que le rezo envió una persona a la Tierra en nombre de Jesús que no siempre se lleva bien con las autoridadesâ€, explica Hoover. “Al final del dÃa, de verdad estoy convencido de que le respondo a Dios. A él es a quien veré cuando mueraâ€.
La pastora Valiente repite ese sentimiento y dice que las leyes de inmigración de Estados Unidos están rotas y el cimiento de su iglesia son las familias.
También asegura que está rezando para que el corazón de Trump se vuelva más compasivo ante la difÃcil situación de los inmigrantes indocumentados.
El hombre judÃo que ofrece su hogar como refugio seguro dice que se inspira en lo que sucedió durante la Segunda Guerra Mundial. Mientras los nazis buscaban a los judÃos para detenerlos y eventualmente exterminarlos, algunos alemanes opusieron resistencia a su gobierno escondiendo a amigos y vecinos judÃos en áticos y sótanos.
La pastora Ada Valiente recorre una casa que pronto albergará a inmigrantes indocumentados en California.
Una decisión intranquila
El creciente vigor de esta red no significa que sus miembros no estén intranquilos o no le teman a las consecuencias. Ninguno tiene antecedentes penales. Pero aunque hay claridad sobre la santidad de la familia y la vocación religiosa, también hay preocupación por la forma en que el nuevo Departamento de Justicia operará bajo el mandato de Jeff Sessions.
“Creo que sé cuáles son las consecuencias morales para mà si no actuamos. Este no es un momento para ser pasivosâ€, dice el hombre judÃo. “Es un momento para comprometerse e involucrarse y creo que en todo Estados Unidos estamos viendo a personas que están diciendo que eso no está bien. No vamos a tolerar esto y haremos que nuestras voces sean escuchadasâ€.
Mark Krikorian, director ejecutivo del conservador Centro de Estudios de Inmigración, dice que la ley es clara sobre lo que estos grupos quieren hacer.
“Están cometiendo un delito. Dar refugio es un delitoâ€, explica Krikorian. “Los muchachos normales que escondan a personas en un sótano irán a la cárcel porque están haciendo algo ilegalâ€.
Hoover, quien asegura ser un hombre bien educado del medio oeste, dice que está preparado para enfrentar las consecuencias federales.
Valiente dice que los lÃderes religiosos que se oponen a la mano dura contra la inmigración están "convencidos de estar haciendo lo correctoâ€.
La pastora dice que la última parte de la construcción de su casa segura ya está casi lista. Refugiará a alguien allÃ, teme, el mes que viene.