Estocolmo, Suecia (CNN) -Â Con sus edificios de apartamentos de ladrillo color pastel, sus calles cuidadosamente pavimentadas y calles arboladas, Rinkeby parecerÃa cualquier otra ciudad sueca.
Pero si miras más de cerca notarás signos árabes en las vitrinas, escucharás conversaciones en kurdo y verás muchas caras de personas de ascendencia somalÃ.
Superficialmente, parece ser un mundo lejano a otros problemáticos vecindarios de inmigrantes en Europa —como Molenbeek en Bruselas o los suburbios de ParÃs— pero Rinkeby, sin embargo, también tiene sus problemas.
Cuando Donald Trump sugirió que algo estaba pasando en Suecia —ampliamente elogiado como un ejemplo brillante por su decisión de darles la bienvenida a tantos refugiados e inmigrantes— sus comentarios fueron recibidos primero con confusión y luego, con burla.
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Pero después de que se desataran protestas en Rinkeby —que está a un trayecto corto en auto desde el centro de Estocolmo—, un residente le dijo a CNN que los comentarios que hizo Trump fueron “certeros". "Creo que todo lo que ha dicho él es ciertoâ€, dijo.
El hombre, quien pidió no ser identificado, es hijo de dos inmigrantes que llegaron a Suecia desde Grecia antes de que él naciera. Pero, dice él, la inmigración al paÃs —y a su vecindario— ha llegado muy lejos.
“Está fuera de control. Hay muchos de ellos [inmigrantes]. Ya no hay lugar para ellosâ€, dice. “El problema real son los refugiados. Llegan aquà y creen que pueden hacer lo que quieranâ€.
Pero otros están totalmente convencidos de que la polÃtica de inmigración de Suecia es algo para estar orgulloso.
“Creo que tenemos muchos inmigrantes, pero no lo veo como un problemaâ€, dice Natalie Lindum, una estudiante de 20 años de Estocolmo. “SÃ, hay mucha gente llegando, pero es algo que celebroâ€.
“Tengo muchos amigos cuyos padres no son de Suecia, pero me encanta. Me gusta que sea multicultural. Son gente buena, y creo que actualmente hay menos racismo en Sueciaâ€, añade.
Nuevas llegadas
Trump tenÃa razón en lo que respecta a Suecia y los refugiados: “Están llegando en grandes cantidadesâ€, dijo el presidente en un evento en Florida el fin de semana.
Suecia ha recibido más refugiados per capita que cualquier otra nación europea. En el punto más alto de la crisis migratoria de Europa en 2015, más de 160.000 personas llegaron a Suecia solicitando asilo, una cantidad gigante para un paÃs cuya población es menor a 10 millones.
“El equivalente en Estados Unidos serÃa aceptar entre seis y siete millones de refugiadosâ€, dijo Magnus Ranstorp, un experto contraterrorismo de la Universidad Nacional de la Defensa de Suecia. Click to watch video
Con ese gran número de nuevas llegadas, tal vez no sea sorpresa que tengan problemas iniciales. La integración (o la falta de ella) se ha vuelto un problema real, particularmente en grandes ciudades como Estocolmo, Malmo y Gothenburg.
Josefin Larsson, de 25 años, vendedora en Gothenburg, es mitad sueca y mitad boliviana. Recientemente regresó a Suecia después de más de una década y dijo que inmediatamente notó la diferencia.
“En las ciudades casi no ves personas suecasâ€, explica. “Se han mudado, asà que casi toda la gente es de diferentes paÃses, y hay muchas personas en las calles pidiendo… eso es triste; hay muchos y no pueden encargarse de todosâ€.
Larsson dice que cuando la familia de su madre se mudó a Suecia desde Suramérica hace más de 20 años, “fue muy fácil ser parte de la sociedadâ€.
“El gobierno se tomó el tiempo para ayudarles a aprender sueco, a buscar un trabajo, a aprender sobre la cultura. HabÃa programas para hacerlos sentir bienvenidosâ€, cuenta Larsson sobre la llegada de su familia. “Ahora es muy diferenteâ€.
Voluntarios les dan comida y bebidas a un grupo de refugiados en la ciudad de Malmo en Suecia en septiembre de 2015.
En un intento para aumentar los vÃnculos entre los suecos y los inmigrantes, grupos comunitarios y organizaciones sociales de algunas ciudades del paÃs se están encargando ellos mismos estos asuntos.
Kompis Sverige ("Amigos Suecos") es una especie de servicio para formar parejas, que presenta a “nuevos suecos†con residentes de larga data “para construir amistades y prevenir la exclusiónâ€.
También está Invitationsdepartementet ('Departamento de invitaciones') que vincula personas que hablan sueco de manera fluida y recién llegados que quieren mejorar su comunicación mientras comparten una comida casera y luchan contra la “exclusión y xenofobia siendo acogedores e incluyentesâ€.
“Hay mucha gente. Todo el mundo quiere ayudar, pero no saben cómoâ€, dice Larsson, quien conoce de otros esfuerzos similares basados en la música y en la iglesia para mejorar la integración.
¿Integración o sospecha?
Muchos suecos tienen dudas. El residente de Rinkeby con el que hablamos dice que el gobierno no está haciendo mucho para resolver los problemas causados por el aumento de nuevas llegadas.
“Ese es el problema, que no están actuando, están dejando que sucedaâ€, dice. “Después se volverá más difÃcil de controlarâ€.
Larsson dice que aunque todo el mundo asuma que Suecia es un lugar seguro, la violencia de las pandillas y las amenazas de seguridad hacen que ella ya no se sienta segura caminando por las calles.
“Es aterrador aquà en Sueciaâ€, dice ella. “Tenemos amenazas de bomba y cosas como esas… No te sientes realmente seguro. Tengo una amiga a la que atacaron cuando iba para su casaâ€.
Ha habido ataques de alto perfil cometidos por los refugiados. En enero de 2016, una mujer de 22 años fue asesinada en un centro de asilo en el que trabajaba, un hecho que presionó al gobierno para frenar el número de inmigrantes que llegan al paÃs.
Asà quedó un vehÃculo durante las protestas en Rinkeby, un suburbio de Estocolmo, cuando una multitud comenzó a concentrarse durante el arresto de un sospechoso de un crimen
Pero la policÃa cuestiona la idea de que los refugiados son responsables por el crimen que se registra en vecindarios de bajos ingresos como Rinkeby.
“No veo ninguna conexión entre los refugiados y la situación en esas áreasâ€, dice Varg Gyllander, oficial de prensa de la policÃa de Estocolmo.
“No niego que hay problemas de integraciónâ€, dice Ransdorp. “Lo que está mal es confundir inmigración, crimen y terrorismo, porque esos vÃnculos no son fuertesâ€.
“La realidad es mucho más complejaâ€, dice Amir Rostamy, un agente de policÃa que se especializa en crimen organizado.
CrÃmenes contra los musulmanes
Entre 2012 y 2015, Suecia le dio asilo a 101.925 refugiados, eso es cerca del 1% de la población total del paÃs.
Hay un 7% de aumento del crimen durante ese periodo, pero el Buró de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado de Estados Unidos dice que el aumento en 2015 se debió en gran parte al aumento en los casos de fraude informático.
“Las categorÃas de los crÃmenes que reportaron incrementos más altas fueron vandalismo y fraude informático. 2015 vio una ligera disminución de robos, delitos sexuales y crÃmenes de tráfico ", dijo la agencia.
Contrario a lo que el presidente Trump parece sugerir, Suecia no ha sido blanco de un grave ataque terrorista extremista islámico desde 2010 cuando Taimour Abdulwahab hizo explotar la carga que llevaba en un intento de llevar a cabo un doble complot dirigida a los compradores en época de Navidad en Estocolmo.
Y los musulmanes en el paÃs son mucho más propensos a ser vÃctimas de crÃmenes de odio que los perpetradores.
Hilary McGann de CNN contribuyó con este reporte.