Eva Mozes Kor tenÃa 10 años cuando entró al campo de concentración de Auschwitz, en 1994. Húngara judÃa, la jornada que enfrentó desde el gueto Simleu Silvaniei, en Rumania, fue muy larga y ella y su familia tuvieron que soportar 70 horas sin agua ni comida.
En la plataforma, como muchas otras, la familia de Kor fue dividida. A sus dos hermanas mayores y a su padre se los llevaron para ejecutarlos. Poco después la separaron de su madre. Kor nunca volvió a verla. En ese punto, solo quedaban Eva y su hermana gemela idéntica, Miriam.
Las gemelas tuvieron un terrible destino en Auschwitz. Eva y Miriam fueron una de las casi 1.500 parejas abusadas por el doctor Josef Mengele. Apodado Todesengel, ‘El ángel de la muerte’, Mengele era un oficial y médico nazi que desde el campo de Auschwitz-Birkenau llevaba a cabo experimentos arbitrarios en los niños.
Eva Kor, sobreviviente del campo de concentración y exterminio de Auschwitz.
Los nazis estaban interesados en los secretos de la fertilidad, le dijo Kor a CNN en el 2016, y los investigadores creÃan que descubrir la genética detrás de los gemelos harÃa que las madres alemanas dieran a luz más hijos, lo que contribuirÃa en el crecimiento de la raza aria.
Los sádicos métodos de Mengele resultaron también ser infames y casi siempre tuvieron horribles consecuencias. Muchos de los llamados gemelos de Mengele murieron.
“TenÃa dificultades para adaptarme al hecho de que no era nadie ni nada, solo una masa de células para ser estudiadasâ€, escribió Kor en el 2015.
Como parte de la serie de CNN Voces de Auschwitz, que conmemora el aniversario número 70 de la liberación del campo, Kor describió cómo Mengele la inyectaba cinco veces al dÃa con sustancias que ella desconocÃa.
“Después de una de esas inyecciones me puse muy enfermaâ€, recuerda. “A la siguiente mañana, el doctor Mengele entró. Se dirigió a los otros doctores y, riendo sarcásticamente, dijo: '¡Qué lástima! Es tan joven. Solo le quedan dos semanas de vida' â€.
Si Eva hubiera caÃdo, Miriam habrÃa recibido una inyección en el corazón, que la hubiera matado instantáneamente. Mengele les habrÃa hecho, entonces, autopsias comparativas. Pero Eva sobrevivió y, por eso también, su hermana.
Las experiencias de Kor en Auschwitz la impulsaron a trabajar sobre el tema, enseñando sobre la memoria, la comprensión y, sorprendentemente, el perdón.
En 1984, Eva y Miriam crearon CANDLES, acrónimo en inglés de Children of Auschwitz Nazi Deadly Lab Experiment Survivors (Niños sobrevivientes de los letales experimentos de laboratorio nazis en Auschwitz).
El Museo del Holocausto y el Centro de Enseñanza CANDLES abrió más adelante, en 1995, en Terre Haute (Indiana), donde Kor vive desde 1960. El centro fue bombardeado en noviembre del 2003, pero una recaudación de fondos permitió que reabriera sus puertas en el 2005, y hasta hoy sigue siendo muy importante para la comunidad judÃa de esa zona.
CANDLES ha dicho que desde que comenzó la organización sus esfuerzos han permitido localizar a 122 de los miembros de las parejas de gemelos de Mengele, en cuatro continentes y 10 paÃses.
Foster nominó a Kor como My hero (Mi héroe) después de lo que llamó una “extraordinaria entrevista†en el 2016, como parte del programa CNN Inspirations: Incredible Survivors, filmado frente a una audiencia en vivo.
Humbled to speak survivors of Auschwitz, the Asian tsunami and 7/7 London bombings. #CNNInspirations 30th September on @cnni
“Era la última sobreviviente con una historia por contarâ€, dice Foster. “La entrevista es extraordinaria porque empieza en una situación de absoluto desespero pero termina de una manera muy esperanzadora, en la que describe cómo querÃa perdonar a sus captoresâ€.
Cincuenta años después de ser llevada a Auschwitz, Kor volvió y se encontró, cara a cara, con Hans Munch, un doctor nazi que, a pesar de que nunca trabajó en ese campo de concentración y exterminio, conocÃa a sus captores.
“Parada junto al doctor, ella le pidió que documentara todo lo que sabÃa sobre las cámaras de gasâ€, dice Foster. “QuerÃa agradecerle a él por eso, porque fue algo muy importante que hizo, por aquellos que sobrevivieron a Auschwitz y también por todos los que murieronâ€.
Eva Kor necesitó cuatro años para redactar la carta en la que perdonaba a los nazis que le hicieron daño en Auschwitz.
Kor decidió escribirle al doctor y le tomó cuatro años redactar la carta. Era una carta en la que lo perdonaba.
“Ella describe esa carta como una gran liberaciónâ€, explica el corresponsal. “Por primera vez tenÃa el control sobre lo que le habÃa sucedido a ella y no lo tenÃan los nazis (...) porque los habÃa perdonado y podÃa seguir adelante... ellos ya no tenÃan control sobre ellaâ€.
“La forma en que eso resonó en la audiencia fue extraordinaria... casi sentÃas el deber de estar a la altura de lo que hizo, que fue abrirse y luego perdonar a las personas con las que tuvo un problemaâ€.
La sobreviviente de Auschwitz ha hecho de su misión en la vida la de predicar el perdón, contando su historia “para ayudar a otras personas a que sigan con sus vidas y a superar lo que les pasóâ€, dice Foster.
“Es completamente desinteresada y generosa. No debe ser fácil para ella hacer lo que hace, pero lo está haciendo para ayudar al mundoâ€.