Un macabro video ha causado polémica en Tailandia. En la filmación se aprecia la cabeza de un pequeño cocodrilo recién decapitado.
Lo más sorprendente es que, pese a eso, se aprecia cómo su mandíbula sigue abriéndose y cerrándose varias veces.
Esto se debe a que los músculos de estos reptiles pueden realizar movimientos involuntarios aún después de haber sido separado del resto del cuerpo.
Advertencia: las imágenes pueden herir la sensibilidad de algunas personas.