(CNN) – El 13 de noviembre del año pasado era solo un dÃa normal para Georges Salines: trabajar, la hora del almuerzo con su hija Lola, viendo las noticias en la televisión, e ir a dormir temprano. No tenÃa ni idea, hasta que sonó el teléfono, sacudiéndolo de su sueño, que su mundo estaba a punto de cambiar para siempre.
"Me fui a la cama... sin saber lo que estaba pasando en las calles de ParÃs", recuerda. "Me desperté por una llamada telefónica en el medio de la noche, de mi hijo mayor, que sabÃa que su hermana estaba en el Bataclan".
Un año después de los atentados de ParÃs, la ciudad está una vez más de luto, en recuerdo de las 130 personas que murieron en esa noche oscura en la ciudad de las luces.
Lola, la hija de Salines de 29 años, habÃa ido a un concierto en el Bataclan de la banda de rock estadounidense Eagles of Death Metal. A mitad del concierto, hombres armados vinculados a ISIS abrieron fuego contra el público y detonaron chalecos explosivos. Noventa personas murieron en el atentado, uno de una serie de ataques coordinados en la capital francesa.
La familia pasó horas tratando de averiguar qué le habÃa sucedido a Lola, llamando a las lÃneas de emergencia y a hospitales, incluso al depósito de cadáveres, pero nadie podÃa decir si estaba viva.
Después, la peor noticia llegó de la peor manera: descubrieron a través de las redes sociales que habÃa muerto.
"Espero que no sufriera, ni viera próxima su muerte", dice su padre.
"No vamos a olvidarlosâ€
El presidente francés, Francois Hollande, develó placas en los sitios de los ataques: el Stade de France, fuera del restaurante Petit Cambodge, en el Boulevard Voltaire, y en los cafés Bonne Biere y Belle Equipe.
Y en el Bataclan, develó el memorial con los nombres de las 90 vÃctimas que perecieron allÃ.
El Bataclan también fue escenario de una emotiva actuación la noche del sábado del músico Sting, cuya recaudación de fondos irá destinada a organizaciones benéficas apoyo a las vÃctimas. Sting comenzó con las palabras: "No los vamos a olvidar".
La famosa sala de conciertos ha reabierto sus puertas tras ser renovada para eliminar los restos de la matanza.
El domingo, el primer ministro Manuel Valls dijo que el estado de emergencia, impuesto inmediatamente después de los ataques, probablemente será ampliado.
Con las elecciones presidenciales del paÃs probablemente en abril o mayo, el primer ministro dijo que el gobierno necesita retener los poderes adicionales delegados por las leyes de emergencia "para proteger nuestra democracia".
“Sangriento campo de batallaâ€
Denys Plaud estaba también en el Bataclan en la noche de los ataques. Él atribuye su supervivencia al hecho de que, cuando los atacantes irrumpieron, estaba en el balcón donde habÃa más espacio para moverse para bailar.
"Me encanta bailar, y eso me salvó la vida", dijo a CNN dÃas después de lo ocurrido en el Bataclan. "Eso significó no estar en la lÃnea de fuego de las ametralladoras de los terroristas".
Plaud se ocultó en una pequeña habitación en el lugar con otras 15 personas; esperaban mientras los hombres armados se acercaban más y más, incluso disparando a la división que los albergaba: "Pensé, 'oh, Dios mÃo, espero que la pared resista’".
"Durante tres horas, tuvimos que escuchar los disparos", recuerda. "Eso fue terrible. Cada vez que pensamos que serÃa final, era solo el tiempo justo para que los terroristas cargaran sus armas de nuevo, y luego disparaban otra vez".
Con el tiempo, llegó la policÃa, y los llevó a un lugar seguro a través de lo Plaud llama "el sangriento campo de batalla", instándoles a no mirar los cuerpos. "Pero... no era un camino directo, tenÃa que mirar dónde ponÃa los pies... No habÃa otra manera sino mirar a la muerte."
Un año después, dice, los recuerdos están "muy frescos... como si fuera ayer".
Una nación traumatizada
Este domingo por la mañana, las primeras flores para recordar a las vÃctimas se colocaron entre las hojas de otoño en la Plaza de la República, que se convirtió en el centro de duelo y de las expresiones de la unidad nacional tras los ataques de la ciudad.
Los ataques de hace un año llenaron de conmoción, dolor y duelo a los familiares de los muertos, de los que sobrevivieron, y a Francia entera: la nación quedó traumatizada.
La respuesta del gobierno francés fue declarar un estado de emergencia, dando a la policÃa poderes adicionales para detener y registrar a sospechosos, hacer cumplir el arresto domiciliario y prohibir reuniones masivas.
PolicÃas y soldados adicionales han estado en las calles de Francia desde enero de 2015, cuando los terroristas atacaron las oficinas del periódico satÃrico Charlie Hebdo, matando a 12 personas. Agentes armados patrullan los puntos turÃsticos, escuelas, edificios gubernamentales y religiosos.
La llamada Operación Centinela contó con la movilización de 10.000 soldados para vigilar y proteger más de 11.000 lugares en todo el paÃs, 3.000 de ellos religiosos, el resto una mezcla de infraestructuras clave, plantas industriales y lugares "simbólicos" en todo el paÃs.
Y a pesar de toda la seguridad extra en las calles, lo que ocurrió en enero y noviembre de 2015 -y otros incidentes que siguieron en 2016, como los ataques en Niza, Rouen y Magnanville- han impactado en la moral del paÃs. Plaud dice que el mismo ParÃs se quedó "en shock".
La ira por estos eventos se ha ligado a un fuerte aumento de la xenofobia; de acuerdo con la Comisión Nacional de Derechos Humanos, hubo 429 informes de ataques y amenazas contra musulmanes en Francia en 2015, un aumento del 223% con respecto al año anterior.
Esta "ola de agresiones contra los musulmanes" varÃan entre agresiones a las mujeres que llevan velo, o graffitis y ataques en los lugares de culto y negocios musulmanes. Los ataques también han dañado la preciada industria del turismo en Francia: casi 2 millones de  visitantes menos llegaron al paÃs en el último año; las llegadas internacionales se redujeron un 8,1% en lo que va de 2016.
Pero Plaud dice que el paÃs ha vivido tiempos difÃciles antes, y está seguro de que se recuperará: "Estoy seguro; en la historia de ParÃs se han producido una gran cantidad de eventos por el estilo -guerra, guerra civil, pero ParÃs siempre ha sido capaz de recuperarseâ€.
Una campaña de medios sociales, #ParisResiste hace un llamado a colocar velas encendidas en las ventanas de sus casas el domingo por la noche, para "iluminar la ciudad" y "mejorar el futuro".
Salines reconoce que el dÃa será difÃcil para muchos: "Algunas familias han optado por tomarse unas vacaciones e irse al extranjero, ya que habrá una gran cantidad de atención de los medios y una gran cantidad de imágenes de archivo del año pasado. Estoy seguro de que será doloroso ver estas imágenes de nuevo".
El dolor y los recuerdos en los meses después del ataque obligar a Salines a renunciar a su trabajo como profesor particular de matemáticas y fÃsica, pero dice que se está recuperando gradualmente. Esta semana volvió al Bataclan por primera vez.
"Quiero volver a rendir mi último homenaje a las vÃctimas y a las personas que murieron allÃ", dice. "Es importante, aunque sea muy fuerte emocionalmente, estar allÃ".