Ramón Urbáez

Un camarógrafo de Noticias SIN resultó herido de perdigones y otros comunicadores fueron afectados por el humo de las bombas lacrimógenas lanzadas por agentes antimotines de la Policía Nacional, que ayer dispersaron a decenas de jóvenes que protestaban en el barrio Capotillo del Distrito Nacional.

Sobre la violencia en el sector, el jefe de la Policía Nacional, mayor general Manuel Castro Castillo, declaró que los disturbios fueron protagonizados por “grupos desaprensivos” vinculados a sectores que se sienten “indignados” por un operativo realizado por agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).

Informó que ante los disturbios y la perturbación de la paz pública, la Unidad Preventiva Antimotines de la institución se presentó para restablecer el orden, pero que sus agentes fueron agredidos a pedradas y botellazos por jóvenes revoltosos y manifestantes encapuchados, al igual que los de la DNCD, cuando la tarde anterior, arrestaron a tres jóvenes acusados por los servicios de inteligencia de ser miembros de una red de distribuidores de drogas.

Ayer el camarógrafo Prandy Montero quedó atrapado entre el fuego de los perdigones de la Policía y las piedras de los manifestantes. Los perdigones se le incrustaron en la cara y una rodilla. Mientras que un grupo participante en los desórdenes intentó agredir a una unidad de LISTÍN DIARIO cuando un fotógrafo se disponía a tomar imágines del momento en que incendiaban neumáticos y arrojaban piedras desde una callejuela del sector.


 
Más de dos docenas de jóvenes en actitud violenta y sudorosos rodearon el vehículo con tubos, garrotes y piedras, logrando salir los reporteros que se habían extraviado en el barrio tras muchos ruegos y excusas.

Comunitarios

Arístides Arroyo, uno de los dirigentes comunitarios, dijo que las protestas se iniciaron luego que la DNCD arrestó a tres hombres que supuestamente trabajaban en la construcción de una escuela y un grupo de personas trató de impedir que se los llevaran.

Los agentes fueron agredidos con botellas y piedras, rompiéndole el cristal delantero a uno de los vehículos. Dos oficiales fueron heridos por las piedras y tuvieron que abrirse paso realizando disparos al aire, informó el vocero de la DNCD, Miguel Medina.

El vocero dijo que del barrio los agentes se llevaron como detenidas a cinco personas y que dos de ellas fueron entregadas a los dirigentes comunitarios, tras comprobarse que no estaban involucradas en asuntos de drogas ni tenían estupefacientes en sus bolsillos como los tres arrestados.

Explicó que los agentes fueron a arrestar a dos presuntos narcotraficantes previamente identificados por la División de Inteligencia del Microtráfico (DIMI), porque la DNCD ya no hace redadas en los barrios.

Los sospechosos fueron sometidos ayer a la justicia, luego que el Instituto de Ciencias Forenses certificara la calidad y cantidad de la sustancia que les fue incautada. Los disturbios continuaron hasta entrada la tarde y los manifestantes impedían el paso de todo tipo de vehículos, lanzando piedras y distintas clases de objetos en las vías, donde además quemaban basura, neumáticos y apedreaban a las tropas policiales.

Capotillo es uno de los barrios de mayor convulsión social de la capital dominicana, donde se registra un alto índice de pobreza, violencia, homicidios y delitos derivados de la venta y consumo de drogas.

Según las autoridades, el barrio se ha convertido en uno de los principales lugares de tráfico y venta de drogas, donde se abastecen distribuidores de muchas partes del país.