Robert Vargas


Hace poco, decenas de hombres y mujeres que se divertían dentro de un drink estuvieron a punto de morir asfixiados, luego que la Policía Nacional, en Los Mina, les lanzara granadas de gases lacrimógenos provocando la desesperación en la multitud, que corrió para salvar su vida, y sin poder explicarse lo que ocurría.

Se trató de una acción violenta y brutal perpetrada por la policía de Los Mina, bajo las órdenes del coronel Pedro Valenzuela.

Ciudad Oriental tiene en su poder un vídeo bastante extenso en que se ve a una multitud bailando y cantando de forma alegre dentro del "drink" "Para VIP", en la intersección de las calles Juan Pablo Duarte y 12, de Los Mina..

En el vídeo, los clientes del establecimiento, que tiene cristales anti ruidos en todo su perímetro, bailaban alegres cuando, de repente, en la parte exterior, frente a su puerta de acceso, fue detonada una granada de gases lacrimógenos.

Todos los clientes fueron tomados por sorpresa y, desde dentro del establecimiento, una persona intenta cerrar la puerta de metal para protegerse de lo que sucedía fuera.

El riesgo era que todos murieran asfixiados.

Por eso, la reacción de otros de los clientes fue abrir la puerta y correr entre los gases lacrimógenos.

Algunos vomitaron y otros estuvieron a punto de perder el sentido.

El grave incidente en el que la Policía Nacional pudo provocar una tragedia ocurrió cuando el país celebraba la llegada del año nuevo, a la madrugada del día primero de diciembre, pero ha llegado a los medios de comunicacion apenas ahora, en el marco de una iniciativa de los propietarios del establecimiento, Iván Grullón y Geifi PéreIvan Grullón

No solo eso, sino  que Grullón y Pérez se han constituido en abogados para iniciar demandas judiciales contra el comandante policial del cuartel Felicidad de Los Mina, bajo cargos de abuso de poder y de violentar su derecho al libre comercio, además de poner en peligro la vida de decenas de personas.

El asunto tiene sentido si se tiene conocimiento de una serie de hechos que culminaron hace poco con la clausura "ilegal" del establecimiento comercial por el Ministerio de Interior y Policía, que ejecutó la acción tras atender un informe del coronel Valenzuela.

En ese informe, que Grullón y Pérez definen de viciado y falso, el coronel Valenzuela la informa al Jefe de la PN que "el dueño" del establecimiento y otras personas recibieron "a balazos" a una patrulla de la PN.

También dice el informe que dos miembros de la patrulla habrían resultado heridos de balas.

-"El propietario del centro de diversión La Para, ubicado en la calle Duarte esquina Rosa Duarte, municipio Santo Domingo Este, conjuntamente con otras personas, recibieron a tiros, botellazos y pedradas a miembros de la Unidad Topo de la Policía Nacional, donde resultaron con heridas de arma de fuego el segundo teniente Juan Pérez Adames y el raso Kelvin Gabriel Sánchez Batista, evidenciando así el porte y tenencia de arma de fuego en el citado establecimiento", dice el informe de Valenzuela al Jefe de la PN.

Estos datos sirvieron al Ministerio de Interior y Policía para disponer el cierre por tres meses del negocio, desde el 14 de enero hasta el 14 de abril.

-"Todo eso es mentira. Nadie recibió esa patrulla a tiros ni a botellazos. Ellos llegaron y lanzaron las bombas lacrimógenas sin ningún motivo que no fuera crear el caos", dijo Grullón a Ciudad Oriental.

Los gases son disparados a partir del minuto 15:00.

Agregó que "si hubiera sido cierto que los reciben a balazos, usted puede estar seguro que los Topos iban a responder disparando y, en medio de tantas personas que había allí, alguien habría resultado herido o muerto por las balas de los topos, pero nadie fue herido de balas. La gente lo que hizo fue correr porque se asfixiaba. salieron huyendo desde dentro del local para no morir asfixiados".

Desde su punto de vista el coronel Valenzuela cometió esa agresión por algún motivo que desconoce.

Sin embargo, recordó que varios días antes, el 24 de diciembre, unos policías se habrían presentado al drink "solicitando" una supuesta "colaboración"  económica para un oficial.

Dijo Grullón que, al parecer, al oficial que habría enviado a solicitar la "colaboración" no le agradó la respuesta que le dio el empleado.

-"Desde ese día, el lugar se convirtió en un infierno con penetraciones violentas cada noche de la Policìa sin ninguna justificación", dijo Grullón.

Agrega que el climax llegó la madrugada del día primero de enero cuando la gente se divertía y el negocio estaba repleto de clientes.

-"Eso fue horroroso. La gente corriendo para ponerse a salvo de la Policìa, que se presume debe velar por la seguridad de todos los ciudadanos", comentó Grullón.

Agregó que el Jefe de la Policía Nacional, Castro Castillo, ha dado muestras bastante claras de que no admitirá que ningún subalterno suyo, sin importar el rango que tenga, atropelle a la ciudadanía ni violente sus derechos, menos que la ponga en riesgo.

"Por suerte, nosotros habíamos colocado esa cámara de seguridad que grabó todo y por eso lo damos a conocer para que el Jefe de la Policía tenga una evidencia para valorar lo que denunciamos", explicó.

Grullón le dijo a Ciudad Oriental que cuando instaló su drink se ocupó de respetar las normas que han establecido las autoridades.

-"No ocupamos las aceras; la música no sale fuera porque colocamos vídrios a prueba de ruido", explicó.

Agregó que lo más grave no es el dinero que se ha perdido, sino las actuaciones irregulares por órdenes del coronel Valenzuela que pudieron provocar una tragedia al lanzar bombas lacrimógenas contra ciudadanos indefensos.

-"Nunca había visto una situación así", dijo Grullón.

Explicó que se presentó a la sede de la Dirección Regional de la Policía Nacional en Santo Domingo Oriental para presentarle la denuncia al Director General Hector García Cuevas, pero aclaró que no pudo verlo porque en ese momento el oficial enfermó del corazón.

-"Vamos para los tribunales a hacer valer nuestros derechos constitucionales. Y del Jefe de la Policía, solo queremos que investigue porque es muy posible que lo estén engañando con la intención de dañar su gestión".

Cuevas Valenzuela asumió la dirección del Departamento Felicidad, en Los Mina, hace algún tiempo.

Antes había estado en San Cristóbal, donde fue trasladado en medio de un escándalo por presunta corrupción policial.

Cuando estuvo de puesto en San Juan de la Maguana se generó una crisis con el Ministerio Público por su resistencia a entregar a sus propietarios vehículos incautados.

En San Juan, los fiscales estuvieron a punto de irse a un paro, hasta que el oficial fue trasladado