Mi hija de 3 años ha tenido dos infecciones de las vÃas urinarias en los últimos seis meses. ¿Es común esto en los niños? ¿Qué podemos hacer para prevenir una futura infección, y significa esto que ella siempre será más susceptible?
Normalmente, se cree que las infecciones de las vÃas urinarias (UTI, por sus siglas en inglés) son un problema de los adultos. A pesar de que no sean particularmente comunes entre los niños, los pequeños también pueden tener infecciones de las vÃas urinarias. Usted puede tomar algunas medidas para ayudar a prevenir infecciones de las vÃas urinarias en su hija. La mayor parte del tiempo, sufrir de una o dos infecciones de las vÃas urinarias en la infancia no aumenta el riesgo de padecer más en el futuro.
La infección de las vÃas urinarias ocurre en cualquier parte del sistema urinario: en los riñones, los uréteres, la vejiga o la uretra. La mayorÃa de las infecciones abarcan a las vÃas urinarias inferiores, o sea a la vejiga y la uretra (que es el conducto que transporta la orina desde la vejiga hasta el exterior del cuerpo). Durante el primer año de vida, los varones sufren más infecciones de las vÃas urinarias que las niñas; pero después del primer año, las infecciones de las vÃas urinarias son más comunes en las niñas.
Las infecciones de las vÃas urinarias normalmente se desarrollan cuando las bacterias ingresan a las vÃas urinarias por la uretra y empiezan a multiplicarse en la vejiga. Eso puede ocurrir como resultado de no limpiar correctamente al niño después de que fue al baño. Aguantar la orina durante perÃodos prolongados o sufrir de estreñimiento también pueden aumentar el riesgo de infecciones de las vÃas urinarias. En una niña de 3 años, el aprendizaje para ir el baño puede hacer más probable la ocurrencia de estos problemas.
Las infecciones de las vÃas urinarias en este grupo de edad normalmente se presentan con sÃntomas que incluyen urgencia fuerte y constante de orinar, sensación de ardor o dolor al orinar, orina frecuente y en pequeñas cantidades u orina espesa, roja, rosa o de fuerte olor. Los niños pequeños tal vez no puedan precisar ni articular sus sÃntomas, pero generalmente sà pueden decir que sienten dolor cuando van al baño. Cuando un niño que ya aprendió bien a ir al baño empieza luego a tener accidentes frecuentes, eso también puede señalar la presencia de una infección de las vÃas urinarias.
En algunos casos, la infección de las vÃas urinarias puede conducir a dolor pélvico, especialmente en el centro de la pelvis y en la zona alrededor del hueso púbico. Algunos niños también pueden desarrollar fiebre con la infección de las vÃas urinarias. Pese a ser raro, la presencia de fiebre, dolor de espalda o vómito puede señalar una infección más grave que afecta los riñones y la vejiga.
El tratamiento de las infecciones de las vÃas urinarias en los niños normalmente implica tomar antibióticos. Los sÃntomas suelen pasar dentro del transcurso de varios dÃas, pero para asegurarse de que la infección está completamente eliminada, es importante administrar al niño todo el ciclo de antibióticos, según fue recetado.
De los niños con infecciones de las vÃas urinarias, aproximadamente un tercio de ellos contrae otra infección más adelante en la vida; pero solamente alrededor de 10 por ciento sufrirá una tercera infección. Especialmente en los casos en que las infecciones de las vÃas urinarias son graves o reaparecen una y otra vez, el médico del niño tal vez solicite una ecografÃa u otros análisis por imágenes para ver si alguna anomalÃa anatómica puede estar aumentado el riesgo de desarrollar infecciones de las vÃas urinarias.
A fin de prevenir futuras infecciones de las vÃas urinarias, motive a su hija a limpiarse de atrás hacia delante después de usar el baño. Hacerlo asÃ, después de orinar y defecar, evita que las bacterias de la zona anal se diseminen hacia la vagina y la uretra. Además, recuérdele que vaya al baño con regularidad —más o menos una vez cada dos o tres horas— para que no aguante la orina durante perÃodos prolongados. Si la niña padece de estreñimiento, asegúrese de tratarlo de forma agresiva mediante cambios alimentarios y medicamentos, en caso necesario. Dr. Brian Lynch, Medicina Comunitaria para Niños y Adolescentes de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota. Nota de prensa MAYO CLINIC
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