La Altagracia (Higüey).- El obispo de la Diócesis de La Altagracia, monseñor Nicanor Peña Rodríguez, pidió este martes luchar por la construcción de una sociedad abierta y más “digna para los hombres” en el país, en su homilía en la Basílica de Higüey, por la celebración del Día de la Altagracia, acto religioso que contó con la presencia del presidente Danilo Medina.

Al oficio religioso asistieron miles de feligreses desde distintos puntos del país, al igual que del exterior, conmemorando la festividad de la patrona espiritual de los dominicanos.

El presidente de la República, Danilo Medina, participó en la actividad, junto a los ministros Administrativo de la Presidencia (José Ramón Peralta), de Información de la Presidencia (Roberto Rodríguez), de Salud (Freddy Hidalgo), Educación (Carlos Amarante Baret), Defensa (Sigfrido Pared Pérez) y los jefes de la Armada Dominicana (vicealmirante Edwin Dominici Rosario) y de la Policía (Manuel Castro Castillo).  

El obispo Peña Rodríguez dijo que el país confronta problemas en viviendas, la inseguridad, desigualdades sociales  los desempleos, violencia en la familia, y que se hace necesario que los  cristianos hagan esfuerzos para procurar que esos problemas puedan ser  solucionados.

Nicanor Peña dijo también que estos problemas de ser enfrentado abriendo los brazos hacia el cielo acogiendo a todos los pobres y a todos aquellos que sufren.

Además sugirió a los dominicanos pedir a Dios incrementar su Fe  activa y fecunda en el amor.

Al encabezar la homilía en la Basílica de Higuey, dijo que hoy los dominicanos veneran y  admiran a la Virgen de la Altagracia por su Fe.

“La devoción Altagraciana está ligada íntimamente al pueblo dominicano, pues la Virgen está desde el inicio de nuestra historia, de nuestra vida como nación para venir en nuestro auxilio de sus hijos en sus necesidades”, manifestó el prelado católico.

Manifestó que no se puede vivir en la verdad, sino se está íntimamente ligado a Cristo, y consideró que hay  vivir conforme a la voluntad de Dios para encontrar su genuina e identidad y  la verdad de nuestro ser.

Afirmó que la obediencia a Dios es la verdadera libertad, la autentica redención que nos permite unirnos al amor de Jesús en su esfuerzo por conformarse a la voluntad del Padre.

Expresó que la virgen de la Altagracia está ligada con la idiosincrasia de los dominicanos, desde el inicio de nuestra historia, de nuestra vida como nación y presente en todas las vicisitudes para venir en auxilio de sus hijos  mas necesitados.