En un hecho desesperado para no ser detenida por la policía, Rebecca Humphries saltó de un puente hacia las aguas gélidas del río. Esto ocurrió en la ciudad de Troutdale en Oregón, Estados Unidos.

Sin dudarlo un segundo la mujer saltó de una altura de 10 metros facilitando su arresto por la policía. Era perseguida por una patrulla por una leve infracción, pero al checar los datos del auto resulto que tenía un reporte de robo.

Todo esto orilló a esta mujer a saltar, lo cual solo le provocó heridas leves.