Fue detenido este sábado en Palma de Mallorca, en las Islas Baleares (España), un dominicano que era reclamado por la justicia de EEUU por una estafa de unos 250 millones de dólares a través de una red que clonaba móviles.
El dominicano Juegers Veloz, de 37 años de edad, presuntamente encabezaba una red que clonaba móviles de residentes en otros paÃses y vendÃa luego a otras personas el uso de esos números para hacer llamadas internacionales, según informó la PolicÃa en un comunicado, en el que indica que el fugitivo ha sido puesto a disposición de la Audiencia Nacional de España para su extradición a Estados Unidos.
Alegadamente el dominicano formaba parte de una red de delincuentes que se dedicaba a clonar la información de móviles de personas que vivÃan en el extranjero y luego reprogramaba los teléfonos de otras personas a las que permitÃa hacer llamadas usando esas cuentas. Los hechos por los que se le buscaba sucedieron entre 2009 y septiembre de 2011 en el distrito sur de Nueva York, según publicó una agencia internacional.
Las vÃctimas de esta estafa tuvieron que pagar, según se calcula, 17 millones de dólares extra en sus facturas, que correspondÃan a las llamadas internacionales hechas por quienes fraudulentamente usaban los números clonados.
A cambio de usar esos números, estas personas pagaban a los delincuentes una cantidad regular vÃa transferencia bancaria por mantener las lÃneas robadas funcionando en sus móviles.
Según la PolicÃa Nacional española, se estafaron unos 250 millones de dólares en llamadas no autorizadas y el ahora arrestado presuntamente de se dedicaba a facilitar la información necesaria sobre las vÃctimas y a reclutar a personas para que formaran parte del entramado.
La detención del presunto delincuente, que figuraba entre los más buscados del United States Secret Service, se produjo en un locutorio de la capital balear.
La detención fue prácticada por agentes de la Jefatura Superior de PolicÃa de Baleares, que contaron para el operativo con la ayuda de los servicios secretos estadounidenses y la Interpol de Madrid.