Cuando le pregunté a Juan Gabriel su percepción sobre la muerte, nunca imaginé que años más tarde yo estarÃa dando a conocer la noticia de su partida, y recordé sus palabras:
La muerte yo creo que es solamente un paso para ir más allá, creo que la gente que nació ya nunca va a morir, nunca. Lo más difÃcil fue haber nacido, fue la más hermosa oportunidad para saber, para dar, para amar, para aprenderâ€.
Ese lánguido domingo 28 de agosto, dÃa en que falleció, vino a mi mente aquella larga charla con Alberto Aguilera, como si la memoria intentara ser un paño de lágrimas para el alma en una de las jornadas más tristes que recuerde de mi quehacer periodÃstico. Click to watch video
“Siempre en mi menteâ€
Y comencé a evocar algunas de las respuestas de nuestra conversación durante aquella soleada tarde, hace más de una década.
¿Si escribieras tu propia historia, que te gustarÃa que se resaltara más?
La gratitud. Porque uno puede llegar a ser lo que sea en la vida, menos ingratoâ€.
Y yo sentà en carne propia esa gratitud. Por su amabilidad, por su sencillez y por su caballerosidad, cualidades que se acuñaron en mi afecto hacia Alberto.
Del artista disfruté sus canciones, sus inolvidables espectáculos pletóricos de energÃa, con ese derroche de talento que invadÃa los sentidos.
Gracias a la música he estado lleno totalmente de muchas cosas maravillosas. Yo tomé la decisión de ser una buena persona, no soy lo que yo quisiera, pero no está tan mal como para haberme hecho solo, entonces yo tomé la decisión de ser lo mejor cada vez. Muchas veces en los niños como yo que no tuvieron oportunidades, cada calle es una escuela y cada gente un libroâ€.
“¿Por qué me haces llorar?â€Â     Â
Me parece increÃble ver el último adiós a Alberto, justamente en el palacio de Bellas Artes, que él hizo tan suyo. Nada más merecido.
Juan Gabriel rompió paradigmas al abrir por primera vez y para siempre las puertas del afamado recinto cultural a la música popular. Demostró con sus memorables e históricos conciertos en ese majestuoso escenario de la capital mexicana, que sus temas trascendÃan y por lo tanto no eran menos clásicos.
El éxito es haber nacido, Patricia, ya lo demás es por añadidura, claro, por merecimiento; yo no le quiero decir que yo me merezco todo lo que he tenido, ahora de éxito, pero sà tengo el compromiso de ser agradecido para merecérmeloâ€.
Alberto era estricto y muy profesional.
ParecÃa siempre estar muy atento y concentrado en cada palabra que escuchaba y decÃa; asà como al entorno que lo rodeaba, al ir y venir, era muy suspicaz.
Además predicaba con el ejemplo.
Invitaba a que siempre fuéramos, además de agradecidos, curiosos y observadores.
Lo más importante es saber la verdad, porque la verdad lo hace a uno completamente libre y la libertad lo hace a uno completamente feliz.
Entonces yo creo que lo más importante en la vida, por lo cual uno viene a este planeta es a saber. Porque solamente el que sabe más tiene derecho a tener más, si es que se trata de tener, porque si no, es mejor saber, porque el que sabe, todo lo tieneâ€.
“Amor eternoâ€
Muy deferente con las mamás, su afecto hacia ellas me abrió las puertas para asomarme a su vida.
Fue Margarita, mi madre —su eterna admiradora— la que lo invocó para que accediera a regalarme un momento de su agitada agenda, para que me permitiera conocer más de su interesante biografÃa.
Una noche, después de un concierto, ella se atrevió con dulzura y respeto a la inesperada petición. Sabiendo que el cantautor era muy arisco con la prensa la expectativa y el silencio inundaron su camerino aquella noche.
Mirándola a los ojos con una pÃcara y tierna sonrisa le contestó: SÃ.
Al dÃa siguiente estaba sentado frente a mÃ, compartiendo añoranzas de su accidentado destino.
Yo carecÃ, por ejemplo, del cariño de mi madre, no porque ella haya querido, sino porque las circunstancias de la vida asà se lo daban, más sin embargo ahora cuento con el cariño de todas, ahora el amor de mi madre está derramado en todas las mamás que me vienen a ver cuándo cantoâ€.
Conversamos por más de una hora, de todo, también era domingo.
La religión, Patricia, es una comunidad que tiene los mismos ideales acerca de algo existente o inexistente".
Y acerca de las drogas, una frase sentenció su filosofÃa:
“Nunca hay que utilizar artificios para ser felizâ€.
“Te sigo amandoâ€Â
También charlamos sobre polÃtica, y se me ocurrió preguntarle qué harÃa si fuera presidente.
PondrÃa a cantar y a bailar a todo el mundo. Yo respeto mucho la polÃtica (…) pero cantando y bailando uno hace maravilla y media; porque amor se dice cantando. Mire usted que las palabras se las lleva el viento, hay muy pocas personas del pueblo, que puedan recordar lo que dijo Lázaro Cárdenas* en 1934, mas sin embargo todo México se acuerda de ‘Granada’** y fue escrita el mismo añoâ€.
De su enorme amor y orgullo por México dejó constancia en cada uno de sus conciertos y en varios de sus temas.“Los artistas son los que han hecho a este paÃsâ€.
“Ya lo sé que tú te vasâ€
CaÃa la tarde de aquel soleado dÃa en la Ciudad de México; yo querÃa que el tiempo no transcurriera.
Poder conversar sin lÃmite con aquel cronista de los sentimientos, con el poeta. Con el hombre que contestaba de forma directa, simple y profunda complejos conceptos de la vida.
Escuchar sin tiempo ni medida a aquel hombre que se tuteaba con las notas musicales para convertirlas en canciones que nos acariciaban la existencia y nos acompañaban en nuestras penas y alegrÃas del amor.
Porque el amor, Patricia, es todo lo bueno que uno puede corresponder a la gente, es lo que uno experimenta hacia los demás y yo he recibido mucho amor de la gente que ha contribuido a mi realización (…) El amor ha sido mi fuente de inspiraciónâ€.
Y surgió el tema de sus cuatro hijos.
Lo único que tengo y además donde tengo mis esperanzas bien cimentadas porque quiero que lleguen a ser muchÃsimo mejor que yoâ€.
“Abrázame muy fuerteâ€
Al despedirnos, me regaló una rosa, la misma que lo acompañó durante nuestra conversación, la cual dijo haber disfrutado mucho.
Me dedicó unas hermosas palabras en una página de su biografÃa autorizada, la misma que me habÃa bebido antes de nuestro encuentro.
Pero ningún libro puede reflejar el carisma, la calidad humana y la claridad de conceptos y de filosofÃa de vida de Alberto Aguilera, del inolvidable Juan Gabriel.
Nuestra conversación fue una experiencia de amor y gratitud.
Sobre Dios me dijo:
“Es todo lo bueno que uno haceâ€.
* Lázaro Cárdenas: presidente de México (1934-1940). Nacionalizó la industria petrolera
** Granada: canción escrita por el famoso cantautor mexicano AgustÃn Lara