Logan Younger, de 19 años, había sido arrestado en la ciudad estadounidense de Jonesboro por posesión de drogas. En el camino hacia la comisaría, el prisionero tuvo una ocasión única e insólita para huir.
El agente de Policía que manejaba perdió el control del vehículo y el joven detenido salió literalmente disparado por la luneta.
Tras volver en sí, Younger se fue corriendo.
El policía quedó herido y atrapado en el vehículo, fue rescatado por los bomberos y trasladado a un hospital. El joven fue arrestado nuevamente minutos más tarde.
A los cargos en su contra le agregaron el intento de fuga.