Recientes estudios científicos  de la Organización de Naciones Unidas (ONU) revelan que  las altas temperaturas, producto del calentamiento global, causarían la evaporación total de las aguas dulce del planeta. 

Según estos estudios, cerca de 1.200 millones de personas, casi una quinta parte de la población mundial, vive en áreas de escasez física de agua, mientras que 500 millones se aproximan a esta situación. Otros 1.600 millones, alrededor de un cuarto de la población mundial, se enfrentan a situaciones de escasez económica de agua.

Asimismo, reportan que para el 2050 en el mundo no habrá agua potable, porque las cuencas fluviales tendrán gran escasez y esto ocurrirá en siete de 10 fuentes acuíferas. 

En nuestro país, la explotación minera, depredación de los árboles y la contaminación de los pesticidas agrícolas forman parte de los principales factores que contribuyen a que los caudales de los ríos disminuyan, lo que eventualmente llevaría a la falta de agua potable.
Si todos  los dominicanos tomáramos conciencia y buscáramos soluciones a este problema trataríamos  de preservar las montañas, que es de donde nace y  sale el agua que abastece  a todas las comunidades del país.

Desde ya, numerosos sectores y provincias enfrentan mucha escasez de agua y los nacimientos de los ríos están siendo desforestados, contaminados con químicos letales y con la extracción de material por parte de los granceros, quienes actúan sin ningún límite y sin la objeción por parte del ministerio de Medio Ambiente, que está llamado a enfrentar este problema evaluando, con el cuidado que amerita, el otorgamiento de los permisos, para que de manera despiadada un grupo de inmortales no acaben con  esta parte del planeta.