Una familia británica lo tuvo como prisionero durante seis semanas. En la secuencia captada por una cámara de seguridad, se los ve castigándolo salvajemente

David Rooke, el padre de familia, fue condenado a seis años y medio de prisión por la privación ilegítima de la libertad de Craig Kinsella. Su esposa, Donna Rooke, recibió una pena de cuatro meses.

Jamie Rooke, el hijo del matrimonio, que tiene apenas 19 años, es quien aparece al final del video golpeando a un indefenso Kinsella, que recibe los golpes sin hacer nada. Fue sentenciado a cuatro años de cárcel.

Además, tendrán que pagarle a su víctima un resarcimiento de 24.500 dólares.

"Es imposible ver el video sin doblarse del dolor y sentir vergüenza. Lo trataban como a un perro", afirmó el juez Peter Kelson, según informa el Daily Mail.

Lo que no se vio en la secuencia captada por la cámara de seguridad fueron las aún más atroces torturas a las que lo sometían. Durante las seis semanas de cautiverio, el hombre de 34 años fue atacado con picos, palas y ganzúas.

"Bastaba que estuvieran de mal humor para que fueran a golpear a Kinsella", espetó el magistrado a la familia.

Los Rooke lo mantenían encerrado en el garage de su casa en la ciudad de Sheffield. Apenas le daban de comer, lo obligaban a hacer sus necesidades en un cubilete y lo hacían trabajar por la fuerza, sin ningún tipo de retribución.

En un primer momento, años atrás, lo habían contratado como empleado para hacer trabajos en el jardín. Pero abusándose de sus problemas de aprendizaje y su marcada debilidad, la familia terminó esclavizándolo.