Es una mujer dura.
Primera Dama. Secretaria de Estado. Senadora por el estado de Nueva York. Primera dama del estado de Arkansas, abogada, profesora de leyes, activista.
Hoy, candidata a la presidencia de Estados Unidos.
Hillary Rodham Clinton no es una mujer cualquiera. No en vano, los lÃderes del Partido Demócrata —incluido el propio presidente Barack Obama— han sacado a relucir todo el arsenal polÃtico que lleva a cuestas alguien que, de hecho, ya conoce y sabe lo que es vivir en la Casa Blanca.
Hillary Clinton: Construiremos un camino a la ciudadanÃa para millones de inmigrantes
“Nunca ha habido un hombre o mujer, ni yo, ni Bill, ni nadie más preparado que Hillary Clinton para ser presidenta de Estados Unidosâ€, dijo Obama en su discurso del miércoles en el Wells Fargo Convention Center de Filadelfia, donde respaldó de manera rotunda a Clinton. “Es la única que puede aprovechar las oportunidades y enfrentar los riesgos que enfrentamosâ€.
Ella lo asume, y lo demostró con firmeza en el escenario durante su dÃa de coronación.
“No crean en alguien que dice que puede arreglar los problemas del paÃs soloâ€, dijo en una crÃtica directa a Donald Trump. Luego se burló de su rival: "¿De verdad? ¿Yo solo puedo arreglarlo?", ironizó. "¿No se está olvidando [Trump] de los soldados en el frente, de los policÃas y bomberos y enfermeras que nos cuidan?", dijo Clinton. Y remató diciendo: "Los americanos no dicen yo puedo arreglarlo solo. Decimos: lo podemos arreglar juntos". Click to watch video
Sus detractores también la conocen. Y apelan a cualquier maniobra con tal de derribar a la dama de hierro. Sin embargo, podrÃan toparse con una mujer inesperada: la Hillary Clinton de carne y hueso.
Esa es la apuesta demócrata: humanizarla para asestar un golpe al rudo Donald Trump y al Partido Republicano en las elecciones del próximo 8 de noviembre.
Una mujer “realâ€
Su marido, el expresidente Bill Clinton, sacó el as bajo la manga en su discurso del pasado martes, para mostrar a una mujer tierna, a una excelente madre, a una esposa comprometida. A una persona que se la juega por los demás.
“Ella es la persona más famosa [pero] menos conocida en el paÃsâ€, dijo Clinton intentando retratar a una Hillary humana y "real" a través de anécdotas de su vida juntos.
Quien pudiera convertirse en el Primer Caballero de Estados Unidos contó que “todo empezó en la primavera de 1971 cuando conocà una chica†en la biblioteca de Yale. Dijo que Hillary rechazó en dos ocasiones su propuesta de matrimonio. “La tercera fue la vencida… Me casé con mi mejor amiga…â€. E incluso reveló detalles tan Ãntimos como el de la medianoche en que Hillary rompió fuente y juntos se convirtieron en padres de su hija Chelsea. Click to watch video
Chelsea Clinton secundó a su padre Bill con un emotivo discurso para presentar a su madre: "Estoy aquà como una orgullosa estadounidense, orgullosa demócrata, orgullosa madre y como una hija muy, muy orgullosa", dijo.
Los americanos no dicen 'yo puedo arreglarlo solo'. Decimos: lo podemos arreglar juntos
— Hillary Clinton
"Esta es la historia de mi madre... Mi héroe y próxima presidenta de Estados Unidos", dijo Chelsea al dar paso al video introductorio de presentación de la candidata.
La estrategia de humanizarla se extiende por toda la corte demócrata, que incluye ciudadanos de a pie, como Karla Ortiz, una niña de 11 años a quien Clinton le prometió hacer todo lo posible para que sus padres indocumentados no sean expulsados de EE.UU. “[Hillary] me dijo que ella harÃa todo lo que podÃa para ayudarnos… quiere que tenga las preocupaciones de una niña de 11 años de edad, no el peso del mundo sobre mis hombrosâ€.
Paradójicamente, el dÃa de aceptación de su candidatura Clinton no podÃa ser otra que la dama de hierro que todos conocen.
"Pregúntense algo: ¿Creen que Trump tiene el temperamento para ser comandante en jefe, si ni siquiera puede manejar una campaña electoral?â€, soltó y luego volvió a ridiculizar a su rival:
"Donald Trump dijo que y lo citó: 'sé más de ISIS que los generales'... No Donald, no sabesâ€, dijo arrancando carcajadas entre sus seguidores.
TenÃa que apelar a su experiencia como una lÃder reconocida a nivel mundial y, sobre todo, que conoce de cerca cómo se dirige un paÃs, para enviarle un mensaje a su rival republicano. Ya Obama le habÃa señalado ese camino en su discurso del dÃa anterior: “Hasta que uno se sienta al escritorio, uno no sabe lo que es manejar una crisis mundial o enviar jóvenes a la guerraâ€, dijo.
Y agregó: “Hillary ha estado en esa oficina ... ella ha sido parte de estas decisiones. Ella sabe lo que está en juego ... Aun en el medio de la crisis, ella puede escuchar, y mantener su serenidad y tratar a todos con respeto. Y no importa qué tan difÃciles sean las alternativas, sin importar cuánto trate la gente de someterla, ella nunca, pero nunca se rindeâ€.
Clinton jugó un papel clave en el reposicionamiento de Estados Unidos en el exterior. “Visitó 112 paÃses, desarrolló el 'poder inteligente' que combina la diplomacia con la presión del uso de la fuerza o imponer sanciones a la polÃtica exterior de los Estados Unidos y ayudó a dar forma a la conversación globalâ€, dice su biografÃa oficial.
Fue parte del selecto grupo que estaba en el ‘Situation Room’ de la Casa Blanca siguiendo en vivo la captura y muerte de Osama Bin Laden en mayo de 2011. Y construyó una coalición para imponer nuevas y más duras sanciones sobre Irán, logrando que hiciera parte de la mesa de negociación, y gestionó el cese al fuego entre Israel y Hamas que evitó una guerra.
Hillary Clinton también construyó un hogar. Una familia americana. Y desarrolló un especial espÃritu de servicio a los demás. "Siempre ha creÃdo que todo el mundo puede alcanzarlo (el éxito)", dijo el expresidente Clinton al resaltar la persistencia de la exprimera dama, que luchó durante 17 años —desde que decidió lanzarse al Senado por el estado de Nueva York el 16 de febrero de 1999— para convertirse en la primera mujer candidata a la presidencia de Estados Unidos.
Los arquitectos de la Convención Demócrata no escatimaron en compartir testimonios e historias humanas durante los dos primeros dÃas de la Convención, con un elenco diverso de estadounidenses comunes y corrientes a quienes Clinton ha ayudado a lo largo de los años.
Historias apiladas como cartas de amor. Una sobreviviente del 11-S a la que Hillary Clinton ayudó a recibir atención médica. Un exbecario, cuya carrera legal fue impulsada luego de realizar una pasantÃa en el Senado. O una niña que ha perdido el miedo y tiene esperanza, porque la candidata le dijo que harÃa todo lo que pueda para ayudar a su familia.
Todas esas voces pusieron la humanidad de Clinton en el centro del escenario. Anastasia Somoza, expasante que nació con parálisis cerebral, habló sobre su emotivo encuentro con Clinton durante una visita a la Casa Blanca a los 9 años. Jason Collins, el primer jugador abiertamente gay en la NBA, recordó que compartió su secreto con Clinton antes que con sus compañeros de equipo.
¿A prueba de todo?
No es una mujer cualquiera. Hillary Clinton ha enfrentado prejuicios sexistas, señalamientos personales y ataques virulentos a lo largo de su carrera polÃtica. Pero tiene la virtud de la resiliencia. Suele renacer de entre las cenizas. Sale airosa de las más difÃciles situaciones. Del engaño de su marido con una becaria en la Casa Blanca o de los ataques viscerales de Trump. De la presunta negligencia para brindar mayor seguridad a los diplomáticos que murieron durante el ataque en Bengasi al escándalo por el uso de su correo personal cuando era secretaria de Estado.
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Sin embargo, la misma experiencia polÃtica que la valida como una mujer apta para dirigir el paÃs más poderoso del mundo, hoy le pasa factura por algunas acciones de su pasado que están en el centro de las crÃticas opositoras y de algunos votantes que ven con desconfianza sus promesas.
"Pregúntense algo: ¿Creen que Trump tiene el temperamento para ser comandante en jefe, si ni siquiera puede manejar una campaña electoral?â€, soltó y luego volvió a ridiculizar a su rival: "Donald Trump dijo que y lo cito: 'sé más de ISIS que los generales'... No Donald, no sabesâ€, dijo arrancando carcajadas entre sus seguidores.
En su contra también tiene a 13 millones de ciudadanos que votaron por Bernie Sanders y que por más que su aspirante les ha pedido apoyar a Clinton, no parecen estar convencidos de seguirla. No confÃan en ella. Pareciera una especie de karma por su decisión de “traicionar†sus principios con los que nació su afiliación polÃtica, heredada de su padre Hugh, un veterano de guerra de la Marina de la Segunda Guerra Mundial—y un republicano de toda la vida
Ella y la maquinaria demócrata apelan a su humanidad.
Si habÃa una misión central en la convención de esta semana en Filadelfia, era dar a conocer las historias personales que la ciudadana Hillary ha vivido a través de muchos años en el servicio público. Más allá de la pompa y el protocolo, el espectáculo y los discursos, el objetivo era pintar la imagen de una persona con la que los votantes puedan identificarse y estén dispuestos a aceptarla durante los próximos cuatro u ocho años.
Hillary Clinton sabe que ese es su reto, a medida que ve cómo la batalla contra Donald Trump se le torna especialmente difÃcil.
El dÃa en que se convirtió en la primera mujer en la historia de EE.UU. en ser nominada para presidente, la imagen pública de Clinton era peor que nunca. En una encuesta de CNN realizada la semana pasada, el 68% de los encuestados dijo que la candidata demócrata no era digna de confianza. Otra encuesta de CBS News arrojó cifras casi idénticas.
Todas las campañas presidenciales tienen sus propios obstáculos a superar, ya sean demográficos, estratégicos o personales.
Éste es el de Hillary Clinton.
La pregunta para la campaña de Hillary es si será suficiente pulir la imagen deteriorada de “la mujer más famosa, menos conocida del paÃs†para ganarse la confianza de los estadounidenses.