La personalidad del papa Francisco no deja de sorprender y esta vez ha dejado boquiabiertas a las monjas de un convento en Córdoba (España) a las que llamó. Como no le atendieron, el sumo pontÃfice les dejó un mensaje de voz.
"¿Qué andarán haciendo las monjas que no pueden atender el teléfono?", se pregunta el papa en el mensaje que habÃa dejado para el contestador de las monjas del convento de las Carmelitas Descalzas de Lucena.
"Soy el papa Francisco. Les querÃa saludar en este fin de año. A ver si más tarde las puedo llamar. Que dios les bendiga", agrega el Sumo PontÃfice.
La priora del convento, sor Adriana de Jesús Resucitado, contó que cuando se acercó al contestador y escuchó el mensaje se "querÃa morir". "Nuestra amistad es de hace quince años pero jamás pensamos que el Papa se iba a acordar de nosotras", dijo sor Adriana, que explicó que no atendieron al teléfono porque estaban rezando.
Tras varias horas de incertidumbre y espera, el teléfono volvió a sonar y esta vez sà que el papa pudo conversar con la comunidad de religiosas, formada por tres argentinas, una venezolana y una española, a las que transmitió un mensaje de ánimo y de esperanza en su labor.