Los Estados miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) se comprometieron a trabajar por el fortalecimiento institucional del desarrollo sostenible de las Américas impulsando la lucha contra la corrupción en todas sus formas.
Luego de tres días de debates en la Cuadragésima Sexta Asamblea Ordinaria de la OEA, se firmó la declaración de Santo Domingo en la última jornada del cónclave, acordando las delegaciones promover el gobierno abierto y la implementación de la Convención Interamericana Contra la Corrupción (CICC) y su mecanismo de seguimiento.
Del mismo modo, a fortalecer el desarrollo para prevenir, detectar, sancionar y erradicar la corrupción y la impunidad “como imperativo de los Estados para alcanzar una vida decente, digna y plena”.
También decidieron promover el fortalecimiento y la creación, cuando corresponda, de instituciones transparentes, eficaces, responsables e inclusivas en todos los niveles de gobierno, que faciliten el logro de los objetivos y metas de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
Asimismo, promover y fortalecer la implementación de políticas públicas, estrategias y acciones dirigidas a fomentar la igualdad y equidad de género, así como el empoderamiento de la mujer como condiciones necesarias para el pleno respeto de los derechos humanos de todas las mujeres y niñas.