Nota del editor: Camilo Egaña es el conductor de Encuentro. Las opiniones expresadas en este artÃculo son exclusivas del autor.
Estados Unidos, el paÃs donde algunos le dieron portazo en plena cara no una sino muchas veces, ahora no para de lamentar la muerte de Muhammad Ali.
Los presentadores de televisión ponen cara de situación y recuerdan una y otra vez al hombre que enfrentó el mal de Parkinson, con la misma entereza que a sus rivales fuera y dentro del cuadrilátero.
Ali fue grande en un paÃs que se le quedó pequeño.
No todos los dÃas aparece un hombre como Ali, que fue capaz de renunciar a todo para defender sus ideas polÃticas.
No se amilanó cuando el poder le dejó claro que le esperaban cinco años de cárcel, una multa de 10.000 dólares y el despojo de todos sus tÃtulos deportivos si se declaraba, como lo hizo, objetor de conciencia.
Ali se negó a combatir en Vietnam bajo un argumento demoledor: los vietnamitas no le habÃan hecho nada malo. Ni siquiera le habÃan tratado como un trapo, lo que le sucedÃa un dÃa sà y otro también en este paÃs suyo que ahora le llora a su modo. Se retiró con un balance de 56 victorias y 5 derrotas. La victoria más contundente, cantarle las cuarenta a todo un paÃs.