Lorena Ramírez

Algo que he aprendido con el paso de los años (y con un poco de observación), es  a evaluar, con cada cumpleaños, el maquillaje que uso. Y no, no estoy hablando de reglas tontas, como que el labial rojo es de #$*tas o que no debes usarlo después de cierta edad. Me refiero más a la manera en que nuestra piel y estructura facial cambia con el paso de los años.

 

Hoy les comparto algunos tips que las ayudarán a verse bien siempre, sin importar la edad que tengan.

 

1. No dejen de usar colores brillantes, sólo ajusta la textura: Cuando estés en la mitad de tus 20, la piel es una maravilla. Tiene la mejor cantidad de agua, aceites y grasa, lo que nos ayuda  a vernos radiantes y jóvenes. Sin embargo, cuando nos acercamos a los 30, todos lo anterior comienza a disminuir, por lo que nuestra piel comienza a lucir más seca. Esto hace que las líneas de expresión, arrugas y otras imperfecciones luzcan más obvias. Así que comienza a tener una rutina de hidratación más profunda y elige productos hidratantes: base, labiales y rubores. 

 

2. Usar shimmer con precaución. Todas aquellas fórmulas con partículas brillantes son como colosales focos de atención, lo que hará que se vea cada línea, arruga, mancha o imperfección en tu rostro. Por eso usa los productos con shimmer con discreción.

 

 

3. El rubor no es igual a tus 20 que a tus 30. Con el tiempo nuestro rostro se hace más largo y pálido, así que aplica rubor en las manzanas de las mejillas, en vez de colocarlo debajo de los pómulos. Elige un color natural, porque de lo contrario un tono muy oscuro o muy brillante podría hacer que tu rostro luzca deslavado y sin vida.

 

4. Con los años nuestros labios se hacen más secos y delgados. Es importante que los mantengas hidratados usando productos como labiales cremosos y gloss que de volumen. Si tus labios son exageradamente delgados y secos, combina ambos productos (labial con una capa de gloss encima) para conseguir un mayor volumen.

 

 

5. Cuida tus pestañas y su proceso natural de adelgazamiento. El enchinador de pestañas y el rímel que da volumen y longitud se convertirán en tus mejores amigos, porque al usarlos tus ojos lucirán más grandes, abiertos y jóvenes.