Las respuestas de sectores del país al informe de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos respecto a la sentencia del Tribunal Constitucional, la cual ese organismo considera afecta a personas dominicanas de ascendencia haitianas, no se ha hecho esperar, por lo que Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez le dijo que no tiene que meterse en los asuntos internos del país, mientras que Vinicio Castillo Semán y otros que han opinado sobre el tema, lo califican como un adefesio 

El Gobierno de su parte, no ha emitido una declaración oficial respecto al informe de la CIDH 

López Rodríguez proclamó al referirse al tema que “a este país hay que respetarlo, la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos no tiene nada que meterse, aquí mandamos nosotros y sabemos cómo debemos hacer las cosas”.

El prelado católico llamó a la CIDH a respetar a la República Dominicana, y dijo que los integrantes de ese organismo lo que han querido es burlarse de este país y así no puede ser aceptado. 

“La República Dominicana hay que respetarla al igual que se respeta a los grandes”, apuntó tras participar de una eucaristía con motivo de la presentación de las memorias para el año 2012-2013 de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. 

Considera que lo único que hay que hacer es trabajar en la regularización, así no tendrá nadie que venir a decir lo que tiene que hacer como nación.

López Rodríguez indicó que antes de que vinieran otros a entrometerse, ya el país lo había dicho y se ha decidido regularizar a todas las personas que están aquí ilegalmente.

“La comisión no tiene que meterse aquí en nada, eso nos toca  a nosotros, a ellos que se ocupen dónde están ellos, que hay mucha violación a muchos derechos”, expuso. Calificó como un “embuste” la denuncia de que con la decisión del Tribunal Constitucional se están creando apátridas y los llamó a leer la Constitución haitiana. 

“Nadie en el mundo entero ha hecho por Haití lo que ha hecho la República Dominicana, que lo sepa todo el mundo, que lo sepa Washington y todo el mundo y lo hace permanentemente con la misma situación esta que se ha creado, aceptando gente aquí en todas las condiciones”, expresó el máximo representante de la Iglesia Católica. 

Recordó que con lo sucedido con el terremoto en enero del 2011, el país se volcó para allá en todas las formas con caravanas de camiones, vehículos y camionetas, llevando medicina y ropa. Llamó a ser serio en la forma de argumentar.

López Rodríguez se preguntó cuántos haitianos hay en los Estados Unidos o en México, cuántos ellos permiten que estén en condiciones de ilegales. 

RAMON BENITO DE LA ROSA Y CARPIO

De su lado, el arzobispo de Santiago, Ramón Benito de la Rosa y Carpio, favoreció la aplicación del plan de regularización, pero entiende debe hacerse de manera pacífica y respetando a las personas. 

Sin embargo, el obispo emérito de San Francisco de Macorís, Jesús María de Jesús Moya, llamó a velar para que no se prive a nadie del derecho a la nacionalidad. Entiende que debe respetarse los derechos de los seres humanos.


GOBIERNO NO HA DICHO NADA SOBRE EL INFORME

El Gobierno de su parte, no ha emitido una declaración oficial sobre el informe de la CIDH,  tras su visita al  país y en el cual afirma que la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional es discriminatoria y viola los derechos de dominicanos de ascendencia extranjera, especialmente de haitianos. 

Al ser preguntado respecto a las conclusiones de la CIDH, el ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo, dijo que no habían recibido el informe y que por lo tanto no podía opinar de informaciones que desconoce.
“No lo conozco, no te puedo opinar. No sé lo que dijeron, de verdad”, expresó el funcionario. 

“Ellos son los que tienen que decir qué van hacer”, agregó ante la insistencia de los periodistas que lo abordaron a su salida del despacho del consultor jurídico del Poder Ejecutivo, César Pina Toribio, con quien se reunió ayer en el Palacio Nacional.

CASTILLO SEMANA DICE INFORME ES UN ADEFESIO

Vinicio Castillo Semán, dirigente de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), consideró un adefesio sin fundamento alguno el informe rendido por la CIDH en la que supuestamente se comprobaron graves violaciones de derechos humanos en la República Dominicana. 

“El informe está lleno de falsedades; expresa que las constituciones vigentes de 1929 al 2010 concedían nacionalidad dominicana a los hijos de inmigrantes ilegales, lo que es absolutamente falso. Eso no lo estableció la sentencia del Tribunal Constitucional; eso ya había sido decidido de forma irrevocable en fecha 14 de diciembre de 2005 por la Suprema Corte de Justicia”. 


Igualmente, dijo que es un absurdo hablar de desnacionalización y de riesgos de apatridia, “porque los miembros de la comisión saben mejor que nosotros que la Constitución haitiana establece que los hijos de haitianos adquieren la nacionalidad de sus padres de forma automática, nazcan donde nazcan”, expresó Castillo Semán.




Corriente Febrerista
New York
 
Ante la muerte de Nelson Mandela
 
La muerte de Nelson Mandela enluta a todos/as los/as revolucionarios/as y personas progresistas del mundo. Este gigante de la libertad supo vivirle a la vida su altura, no sólo en la lucha contra el Apartheid en su país, pero también en la solidaridad a todos los pueblos que luchan contra las injusticias, por la soberanía y la democracia. Mandela, supo refrendar con sus actos y su sacrificio su postura a favor de la liberación de los pueblos y el avance de la humanidad hacia una sociedad sin discriminaciones ni exclusiones de ningún tipo.
 
Nosotros no pasamos por alto que frente a su muerte se alzan voces hipócritas, exaltando la vida de un hombre al que durante su lucha contra el Apartheid persiguieron, denigraron y estigmatizaron tildándolo de  terrorista. Entre esas voces está la del gobierno de los Estados Unidos, en cuya lista de “terroristas” estuvo Mandela hasta fecha tan reciente como el 2008. En realidad, los Estados Unidos y otras potencias imperiales de Europa, estuvieron sosteniendo el sistema de Apartheid hasta que la solidaridad firme de los pueblos y gobiernos progresistas del mundo, entre ellos muchos norteamericanos, posibilitaron dar al traste con ese oprobioso sistema. Entre esas fuerzas progresistas, cabe destacar el papel relevante de la Cuba revolucionaria,  como lo reconoció el propio Mandela.
 
Mandela fue un revolucionario antiimperialista, que condenó como el que más los designios guerreristas imperiales de los Estados Unidos. Ante la masacre perpetrada contra el pueblo de Irak, fue Mandela quien sostuvo que “al señor Bush lo que le importa es el petróleo de Irak (…) Si hay un país que ha cometido inenarrables atrocidades en el mundo, son los Estados Unidos de América. A ellos no les importa…” Además, siempre dejó bien claro su alianza con los gobiernos y líderes revolucionarios y antiimperialistas del mundo, incluyendo a Gadafi, a Yasser Arafat y a Fidel.
 
A los hombres y las mujeres que en todas partes luchan por la justicia social, Mandela nos deja su ejemplo de perseverancia y disposición a sacrificarlo todo, incluyendo su propia vida. Pero además, nos deja algo igualmente importante: la flexibilidad y el tacto con que supo enfrentar y resolver los más difíciles problemas políticos, logrando avanzar significativamente hacia el objetivo de desmantelar el sistema de segregación racial. Sin duda que en la Sudáfrica de hoy perviven elementos de ese sistema, sobre todo a nivel de las relaciones de poder económico y social, pero toca a las nuevas generaciones de revolucionarios sudafricanos de todas las razas llevar hasta el final el legado que les dejó Mandela, la lucha por una sociedad igualitaria para todos/as.
 
Hoy, nosotros/as asumimos ese legado, en la lucha contra los intentos de falsos nacionalistas por crear un sistema de segregación étnica en nuestro propio país, despojando a una parte de nuestro pueblo de sus derechos civiles mediante mecanismos legales espurios e insostenibles. La lucha por los derechos de los/as dominicanos/as de origen haitiano es, en esencia, la misma lucha que libró Mandela a favor del reconocimiento de la ciudadanía efectiva y la democracia para las grandes mayorías del pueblo surafricano.
 
Los hombres y las mujeres de la Corriente Febrerista levantamos bien en alto la bandera de lucha y el ejemplo que nos lega Mandela, y celebramos junto al pueblo de Sudáfrica la vida fecunda de quien sin dudas ha pasado a ser uno de los libertadores más prominentes de la humanidad.
 
¡Gloria eterna, compañero Mandela!
 
Wilson Spencer
Coordinador C.F.
 
7 de diciembre 2013.
 
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COMUNICADO DE PRENSA CIDH EN SU VISITA A LA REPUBLICA DOMINICANA


6 de diciembre de 2013.- Santo Domingo – La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condujo una visita in loco a República Dominicana del 2 al 5 de diciembre de 2013, en atención a una invitación del Estado. La misión emitió dos documentos básicos: el primero fue Comunicado de prensa: CIDH culmina visita a República Dominicana y el segundo Observaciones preliminares de la visita de la CIDH a República Dominicana.

La visita tuvo por finalidad observar la situación en lo relativo a los derechos a la nacionalidad, la identidad, la igualdad, la no discriminación, así como a otros derechos y problemáticas relacionadas. La Comisión llevó a cabo esta visita a fin de supervisar el cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos libremente por el Estado de República Dominicana en ejercicio de su soberanía.

La delegación estuvo integrada por el Presidente, José de Jesús Orozco Henríquez; la Primera Vicepresidenta, Tracy Robinson; la Segunda Vicepresidenta, Rosa María Ortiz, y los miembros Dinah Shelton, Felipe González y Rose Marie Antoine, así como el Secretario Ejecutivo, Emilio Álvarez Icaza L.; la Secretaria Ejecutiva Adjunta, Elizabeth Abi-Mershed; la Relatora Especial para la Libertad de Expresión, Catalina Botero, y personal de la Secretaría Ejecutiva. Durante la visita, diversas delegaciones de la CIDH visitaron las provincias de Bahoruco, Dajabón, Jimaní, La Romana, San Pedro de Macorís, Santo Domingo y Valverde. La CIDH sostuvo reuniones con autoridades del Estado, organizaciones de la sociedad civil, víctimas de violaciones a los derechos humanos y representantes de agencias internacionales.

La Comisión agradece al Presidente Danilo Medina, su Gobierno y al pueblo dominicano todas las facilidades brindadas para la realización de esta visita. En particular, la CIDH valora y agradece el apoyo de las autoridades de Gobierno y de las organizaciones de la sociedad civil. Muy especialmente, la Comisión valora y agradece a las 3.994 personas que se acercaron a presentar testimonios, denuncias y comunicaciones.

A través de la visita, la CIDH ha podido valorar diversos avances en el desarrollo de la institucionalidad democrática y la protección de los derechos humanos. En especial, la Comisión valora y saluda como un avance muy positivo la incorporación directa al derecho interno, con rango constitucional, el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y todos los compromisos internacionales adoptados por el Estado en la materia, a través de la reforma de la Constitución del año 2010.

La Comisión Interamericana recibió durante la visita información preocupante sobre graves vulneraciones al derecho a la nacionalidad, a la identidad, a la igualdad ante la ley, y a la no discriminación. Las violaciones al derecho a la nacionalidad, que la Comisión había observado en su última visita in loco, realizada en 1997, continúan, y la situación se ha agravado debido a la Sentencia TC 0168/2013 del Tribunal Constitucional. Como consecuencia de la sentencia, un número indeterminado pero muy significativo de dominicanos y dominicanas, que diversas fuentes estiman en más de 200.000 personas, han sido privados arbitrariamente de su nacionalidad como consecuencia de esta Sentencia. Como resultado, estas personas han visto violado su derecho a la personalidad jurídica, y viven sumidos en una condición de extrema vulnerabilidad. Esta situación afecta en forma desproporcionada a las personas de ascendencia haitiana, quienes son también personas afrodescendientes y frecuentemente identificados sobre la base del color de su piel, constituyendo una violación al derecho a la igualdad y a la no discriminación.

La Comisión estima que la Sentencia del Tribunal Constitucional conlleva a una privación arbitraria de la nacionalidad. La Sentencia tiene un efecto discriminatorio, dado que impacta principalmente a personas dominicanas de ascendencia haitiana, quienes son personas afrodescendientes; priva de la nacionalidad retroactivamente; y genera apatridia respecto de aquellas personas que no son consideradas como nacional suyo por ningún Estado, conforme a su legislación.

La privación arbitraria de la nacionalidad y la falta de reconocimiento de la personalidad jurídica de estas personas como resultado de no estar registrados o de las dificultades en el acceso a los documentos de identidad genera una situación de extrema vulnerabilidad en la cual se producen violaciones a otros múltiples derechos humanos. 

La Comisión observa que la Sentencia 168/13 afecta desproporcionadamente a personas ya sujetas a múltiples formas de discriminación, en particular con base en la raza y la pobreza. La CIDH visitó varios bateyes en diversos puntos del país y constató las condiciones de pobreza, exclusión y discriminación bajo las cuales viven sus habitantes. La pobreza afecta desproporcionadamente a las personas de ascendencia haitiana, y esto guarda relación con los obstáculos que enfrentan en el acceso a sus documentos de identidad. 

En otro orden, la Comisión Interamericana recibió información profundamente preocupante acerca de expresiones contra periodistas, intelectuales, abogados, políticos, legisladores, defensores de derechos humanos, figuras públicas e incluso servidores públicos de alto nivel que han criticado la Sentencia del Tribunal Constitucional. Estas personas han sido calificadas como “traidores a la patria”, han sido objeto de amenazas y se ha llamado públicamente a dar “muerte a los traidores”.

 La Comisión también expresa su preocupación de que la intolerancia y el discurso racista cree un ambiente que incremente la vulnerabilidad frente a la violencia de las personas de descendencia haitiana. La Comisión hace un llamado a las autoridades a contribuir decisivamente a la construcción de un clima de tolerancia y respeto en el cual todas las personas puedan expresar su pensamiento y opiniones sin miedo a ser agredidas, sancionadas o estigmatizadas por ello. 

La Comisión Interamericana realizó la visita que concluye hoy con el fin de analizar de primera mano la situación de las personas afectadas por la Sentencia 168-13 a la luz de los estándares del Sistema Interamericano de los Derechos Humanos. De acuerdo con su práctica, la Comisión comparte hoy sus observaciones preliminares sobre la situación con base en la visita realizada, y expresa su voluntad de colaborar con el Estado en la búsqueda de soluciones que protejan los derechos fundamentales y cumplan con los estándares internacionales en materia de derechos humanos. 

Autoridades del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo expresaron a la Comisión Interamericana que reconocen la existencia de un problema respecto del ejercicio del derecho a la nacionalidad por parte de personas de ascendencia haitiana, y conscientes de la necesidad de encontrar una solución. En este sentido, y con el espíritu de colaborar en la búsqueda de una solución respetuosa de los derechos humanos, la Comisión destaca que las medidas que se adopten para responder a los desafíos identificados en cuanto al derecho a la nacionalidad, en particular los evidenciados por la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional, deberían tener las siguientes características:

1) Debe garantizar el derecho a la nacionalidad de las personas que ya tenían este derecho bajo el régimen interno vigente entre 1929 y 2010. 

2) No se puede exigir que las personas con derecho a la nacionalidad, como aquéllas desnacionalizadas bajo la sentencia 168-13, se registren como extranjeros como requisito para el reconocimiento de sus derechos.

3) Las medidas para garantizar el derecho a la nacionalidad de las personas perjudicadas por la Sentencia 168-13 deben ser generales y automáticas. Dichos mecanismos deben ser sencillos, claros, rápidos y justos. No pueden ser discrecionales o implementados en forma discriminatoria.

4) Los mecanismos deben ser accesibles en términos económicos.

Finalmente, la Comisión destaca que toda persona tiene el derecho de contar con la protección y las garantías judiciales, en forma accesible y eficaz, para salvaguardar los derechos a la nacionalidad, identidad, igualdad y no discriminación, que forman el enfoque principal de la presente visita. 

Este comunicado tiene un anexo, consistente en las Observaciones Preliminares de la CIDH sobre la visita.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.