Santo Domingo, República Dominicana.-Esta foto del Alcalde de Santo Domingo, Roberto Salcedo, en labores de ornato y embellecimiento en algún barrio popular de la capital, ha generado igual cantidad de rechazos y aplausos entre los usuarios de las redes sociales de Facebook y Twitter.
Pero sobre todo, rechazo, la gente ya no se traga tan fácil lo que se le presenta a primera vista.
Nadie le cree a Roberto Salcedo que esta loable y necesaria labor de embellecer los barrios más carenciados en plena campaña electoral, surja de una decisión auténtica y real de restaurar lo que el año entero a nadie le interesa restaurar y mucho menos embellecer. Claro, estamos en campaña y hay almas que salvar.
Igual que los besitos a las viejitas y las musarañas a los menores, tomarse una foto pintando la pared de una casa pobre, es un acto de puro proselitismo barato que a nadie convence.
Busquen otras maneras de convencer a la gente para que voten por ustedes, señores políticos profesionales, sean creativos y sorpréndanos.
Después del famoso video del acto de graduación de los supuestos alfabetizados del Plan Quisqueya Aprende Contigo, a Roberto Salcedo le toca ser más ingenioso. Para eso se supone que cuenta con un equipo de publicistas y asesores de imagen a su favor.
lc