Por María Aybar
Redacción Internacional.- Perú.-No soportó el engaño y la traición de la mujer que un día lo dijo amar y con quien tuvo dos hijos. 
 
Mónica Zavaleta Rodríguez (28), cansada de los maltratos físicos, lo abandonó y se fue a la provincia de Trujillo con su hijo mayor, fruto de un anterior compromiso.
 
Su gran error fue dejar a sus pequeños hijos. El enloquecido y celoso zapatero Elmer Antonio Valverde Lavado (28), quien pensando que lo abandonó por otro hombre, tomó la drástica decisión de matarlos y suicidarse.
 
Daniela (6) y Jeferson (4)  fueron asesinados por su padre, quien les dio de beber gaseosa mezclada con un potente veneno para ratas en San Martín de Porres.

Acto seguido y tomando la misma pócima, se suicidó en una habitación que alquiló desde el pasado 25 de febrero en la Asociación de vivienda Montecarlo.
 
POR CELOS
 
Los primeros informes de la policía hacen presumir que el iracundo hombre actuó cegado por los celos y para darle por donde más le iba a doler a su ex pareja.
 
“Dicen que la mujer lo abandonó con sus hijos y se fue con otro hombre a Trujillo, pero solo eran suposiciones”, dijo la vecina Hilda Huarcayo.