SANTO DOMINGO.  Una buena imagen- aunque sea prestada-  y  con aparentar lo que no eres, ya  tienes el 60% del camino recorrido para alcanzar cualquier objetivo que te propongas en la República Dominicana.

No basta solo ser meritorio sino también demostrar que tienes poder y dinero para vestir como un príncipe. Si lo consigues, todo será sonrisas y atención de primera para ti.

No es falso que en dominicana se viva de la apariencia. Los ejemplos sobran cada día. Ricos y pobres quieren aparentar lo que no son para conseguir lo que nunca tendrán.

El programa Julio en la calle realizó el siguiente experimento social: Ubicó a una persona vestida como un mendigo (camiseta de tirantes, pantalones saltacharcos y sandalias) en el área de comidas del centro comercial Megacentro.

En el video se observa cómo el mendigo es ignorado por más de 20 personas cuando solicitaba algunas monedas para comer.

Gente va y gente viene y el mendigo no consigue un centavo. Solo miradas de rechazo, indiferencia e incluso no quieren ni rozarlo para que no se le “pegara” su mala suerte. Al final, un vigilante de seguridad se acerca al mendigo y le pide discretamente que lo acompañe a la salida. Le dice : “aquí no se puede venir a pedir”.

En cambio, el propio conductor del programa, ataviado de traje negro y camisa blanca, se coloca en la misma esquina a pedir dinero como mendigo y consigue de todo: sonrisas, dinero  y conversaciones amenas. El vigilante, pues ni caso le hace. Claro, lo ve hablando por celular y cree que es un tutumpote que  está de compras en MegaCentro.
lc