El presidente Danilo Medina profundiza un modelo de gobierno en el que el financiamiento tiene una alta cuota de responsabilidad para echar a caminar a la microeconomía, en un esquema que incorpora a los que tienen vocación empresarial pero que han carecido de acceso al crédito.
Ese modelo -que se ha aplicado sin que el sistema financiero formal abandone a los tradicionales usuarios del crédito privado- combina facilidades en doble vía para los atraídos al mundo del crédito: acceso y bajo costo, por subsidio a la tasa de interés.Tres entidades han sido claves para ese modelo. El recapitalizado Banco Agrícola, el reenfocado Fondo para el Desarrollo Agropecuario (FEDA) y Banca Solidaria, que es un rediseño del Promipyme, son las piezas sobre las cuales se mueve la maquinaria desarrollista puesta en marcha por el presidente Medina desde agosto del 2012.
El mandatario ofreció algunas cifras aportadas por esas entidades a su modelo de desarrollo. Las visitas sorpresa, que son iniciativa directa de promoción al desarrollo que realiza el Gobierno, han implicado para el FEDA asumir el compromiso de financiar 657 proyectos asumidos con las comunidades contactadas en 129 asistencias del mandatario. El monto de la inversión financiada asciende a RD$16,376 millones.
Los proyectos financiados han generado más de 100,000 empleos directos y más de 180,000 indirectos, según la evaluación del Gobierno. En el caso del Banco Agrícola, como principal soporte crediticio de la producción agropecuaria nacional ha estado prestando a un promedio de RD$1,200 millones al mes, con un presupuesto de financiamiento para el año en curso de RD$17,304 millones.
Presión a las tasas
El impacto más importante en esa variable es que ha reducido el costo del financiamiento a la producción agropecuaria de un 18% anual en el 2012 a un 10% en la actualidad.Mediante BS, el mecanismo ideado por el Gobierno para prestar en base a palabra, sin averiguar historial ni garantía del sujeto a ser financiado, la cartera de crédito asciende a más de RD$10,000 millones a 227,310 pequeños y microempresarios. Los préstamos de esa entidad, otorgados a través de las 74 sucursales que ha abierto en todo el país, han generado 52,144 nuevos empleos.Mientras el esquema fundamentado en esa trilogía se encarga de incorporar al “mundo del crédito” a pequeños productores, la política monetaria ejecutada desde el Banco Central se ha encargado en ampliarles las ventanillas de crédito a los usuarios históricos, y a mejorar el acceso de las Mipymes.
Durante el período se han ejecutado dos liberalizaciones de recursos del encaje legal (por un valor consolidado de aproximadamente RD$40,000 millones) para facilitar recursos a la producción, a la Construcción, al comercio, al sector agrícola y hasta para el consumo. La cartera de préstamo del sistema financiero a las microempresas prácticamente se duplicó al pasar de RD$11,598.4 millones en diciembre de 2012 a RD$22,701.1 millones en diciembre de 2015.El volumen de crédito que ha fluido a los productores otorgado vía las acciones del Gobierno supera los RD$57,000 millones.
Ese monto implica que el Gobierno ha superado la meta que se había propuesto, de elevar el financiamiento a la producción a RD$44,000 millones.El modelo de gestión de la actual administración tiene una fuerte inclinación en el gasto social, el cual se refleja en los recursos que se destinan para Salud, Educación, Crédito y Vivienda, áreas que el presidente Medina dijo que son cada vez más derechos reales de los dominicanos.
El resultado socioeconómico más importante de esa política, según la confesión del propio mandatario, fue elevar en un lapso de 40 meses, la proporción de la población clasificada como clase media, de 20.7% a 28.9%.
En la medición del efecto de la política social, que es el principal instrumento para sacar personas de la pobreza extrema, el cálculo oficial da cuenta que una familia con un hijo pequeño que es atendido en una estancia infantil porque no alcanza la edad de escolaridad, que además posea otro hijo en una escuela de tanda extendida; que reciba los beneficios de la Tarjeta Solidaridad, que incluye los bonos “Comer es Primero”, “Bono-Gas”, “Bono-Luz” y las transferencias condicionadas por enviar a su hijo a la escuela, al año percibe un ahorro de RD$192,564 , equivalente a más de RD$16,000 mensuales al mes, un nivel que es casi tres veces el salario mínimo del sector público.
“Hay un país que en menos de cuatro años ha sacado de la pobreza a más de 950,000 personas”, dijo Medina en su discurso del pasado día 27 y en otro aspecto enfatizó que mientras otros países entran en crisis económica, “hay un país que está creciendo al 7%”, en alusión al comportamiento del producto interno bruto (PIB) dominicano en los años 2014 y 2015.Del lado de la política económica global, especialmente la que ha procurado inducir la dirección del crédito del sector financiero tradicional hacia las distintas actividades económicas, se ha sentido más en sectores considerados pilares. De ahí que los préstamos a los sectores con mayores crecimientos promedio en los tres años comprendidos del 2013 al 2015 fueron Construcción, Consumo, Comercio, Industrias Manufactureras, adquisición de viviendas, y Hoteles, Bares y Restaurantes.
Se expandieron porcentuales de dos dígitos.El “modelo” del Gobierno también ha procurado hacer de las compras estatales un instrumento desarrollo de las pequeñas y medianas empresas (pymes), beneficiándolas con la asignación del 20% de las compras y contrataciones que realizan las instancias estatales.
La revolución pacífica del presidente MedinaEl mandatario entiende que esa política le ha permitido en tres años y medio sacar de la pobreza a más de 950,000 personas, vía la creación de empleos que ese modelo ha posibilitado y por el impacto de la política social aplicada.
“Esta es nuestra revolución, pacífica, ordenada, casi silenciosa, pero totalmente real”, dijo el presidente Medina en el discurso que pronunció el pasado 27 de febrero en la Asamblea Nacional. Las cifras que citó Medina y el calor que le imprimió a sus palabras, reflejan que está convencido de la efectividad y validez de su modelo.