ELIZABETH KÜBLER-ROSS, LA CIENTÍFICA QUE AFIRMA QUE SÍ EXISTE “EL MÁS ALLÁ”…
Tras muchísimos años de investigación y recopilación de testimonios, la científica afirma: la muerte no es un fin, sino un espléndido comienzo.
La doctora suiza Kübler-Ross ayuda a personas terminales a que enfrenten de la mejor manera la aceptación de su propia muerte afrontando las diferentes etapas previas: negación, ira, depresión y finalmente aceptación.
Así, pudo también convertirse en una investigadora pionera dentro del campo de la investigación de las experiencias cercanas a la muerte hasta confirmar que sí existe la vida después de morir…
Dicha doctora en Psiquiatría se graduó en Estados Unidos y cuenta con más de 23 doctorados honoríficos. Ella ha escuchado el relato de centenares de personas que, al estar al borde de la muerte, describen maravillosas experiencias paranormales.
Así, la Dra. Kübler-Ross comenzó a indagar ella misma sobre la veracidad de dichas experiencias.
El primer relato que llamó la atención de la médica psiquiatra fue la experiencia de una señora de apellido Schwartz quien describe cómo se vio deslizarse fuera del cuerpo para permanecer en un estado de armonía absoluto y observar su propio cuerpo (quien le pareció tenía un aspecto bastante pálido) desde arriba. Luego, observó como el cuerpo médico ingresó dentro de la habitación y comenzaron a querer revivirla.
Ella no sólo podía escuchar y ver todo lo que sucedía sino que también podía escuchar los pensamientos de cada uno de los allí presentes.
Tras 45 minutos de intentos de reanimación, los médicos la declararon muerta. Pero luego dio signos de vida, recuperando la conciencia por completo. La señora volvió de la experiencia de la muerte y vivió 1 y ½ más después de aquel episodio.
Esta experiencia y centenares más confirman que la muerte solo es muerte para la materia (el estado físico o el cuerpo) pero el alma continúa evolucionado indefinidamente.
“Si están frente a un familiar en coma o en su lecho de muerte, ellos pueden oír todo lo que dicen y piensan.
Así que no teman y comuníquense con ellos de la manera más amorosa. Pero no sientan pena, pues ellos ya no sienten dolor. Por el contrario están llenos de una increíble armonía”, concluye la experta…