MÉXICO.- También el papa Francisco tuvo su particular San Valentín, día del amor y la amistad en México. Una niña del hospital pediátrico que visitó el domingo por la tarde le entregó una tarjeta con un corazón.

"¿La hiciste vos?", le preguntó el pontífice. La pequeña, en silla de ruedas, asintió. "Gracias", contestó Francisco.

Otra paciente le dedicó una delicadísima interpretación del Ave Maria, tras la cual el papa, visiblemente conmovido, le dio un beso y la bendijo.

El papa fue saludando a los niños de beso o con una caricia en sus cabezas a los más mayores, o parándose a hablar con ellos. Algunos llevaban mascarillas, otros posaban para hacerse un autoretrato con el pontífice, que accedía a todas las peticiones.

En su mensaje a los pequeños y después de agradecer el trabajo que hacen en el hospital, subrayó la importancia de la "cariñoterapia" junto con las medicinas para sanar a los niños. Es "tan importante la cariñoterapia, tan importante... A veces una caricia ayuda tanto a recuperarse", dijo.

La mayor parte de su visita al hospital el domingo por la tarde fue televisada pero también tenía previsto entrar a una zona privada de niños más enfermos para estar con ellos en la intimidad. AP