(CNN) — El jet lag (desfase horario) podrÃa ser la peor parte de viajar largas distancias, particularmente si terminas sintiéndote cansado, irritable y desequilibrado durante varios dÃas.
Sin embargo, unos cientÃficos de la Universidad de Stanford, Estados Unidos, dicen que podrÃa haber una forma de prevenir el desfase horario sin recurrir a medicamentos ni a ajustar tu itinerario para dormir. (function(e,t){if(t._ym===void 0){t._ym="";var m=e.createElement("script"); m.type="text/javascript",m.async=!0,m.src="//static.yieldmo.com/ym.m1.js",(e.getElementsByTagName("head")[0]||e.getElementsByTagName("body")[0]).appendChild(m)} else t._ym instanceof String||void 0===t._ym.chkPls||t._ym.chkPls()})(document,window);
Un equipo de investigadores, al mando del neurobiólogo Jamie Zeitzer, trabaja en una técnica que consiste en exponer a las personas a destellos breves mientras duermen para ayudarles a ajustarse más rápido a los cambios de husos horarios.
Los tratamientos actuales con terapia lumÃnica incluyen sentarse durante varias horas frente a luces brillantes durante el dÃa, lo que permite que tu reloj corporal se adapte poco a poco al nuevo huso horario antes de hacer un viaje. Los hallazgos del estudio más reciente de Zeitzer, que se publicó el lunes 8 de febrero en la revista Journal of Clinical Investigation, podrÃan facilitar el tratamiento a través de la exposición a la luz durante el sueño, antes del viaje, sin cambiar ni interrumpir tu rutina.
Cómo sacar provecho de la biologÃa
Los investigadores creen que los destellos ayudan a reprogramar el ritmo circadiano, que regula los ritmos del cuerpo humano y establece las fases normales de sueño y despertar.
El ritmo circadiano se sincroniza con el mundo exterior a través de la exposición a la luz; controla el momento de dormir, la secreción de hormonas y el estado de ánimo, explicó Zeitzer, quien es profesor adjunto de PsiquiatrÃa y Ciencias Conductuales. El desfase horario ocurre cuando los patrones de sueño y vigilia no se sincronizan con el ritmo circadiano.
Para adaptarse al nuevo huso horario, la mayorÃa de las personas trata de exponerse a la luz lo más posible de acuerdo con su destino, ya sea levantándose temprano antes de un viaje o acostándose tarde cuando llegan, dijo Zeitzer. También optan por no hacer nada y sufrir las agotadoras consecuencias; el cuerpo se adapta tarde o temprano: a un ritmo aproximado de una hora al dÃa le toma hasta tres dÃas ajustarse totalmente.
A través de la terapia lumÃnica, la técnica con la que Zeitzer experimenta, se puede engañar al cerebro de una persona para que se adapte más rápido a las perturbaciones en el ciclo del sueño a través del aumento de la duración de las exposiciones a la luz antes de viajar a un nuevo huso horario. El tratamiento "aprovecha al máximo la biologÃa del ojo" para acelerar la adaptación del cerebro a los cambios de horario", dijo.
Este estudio se basa en las investigaciones que se publicaron en 2014, en las que se determinó que la terapia lumÃnica funciona mejor durante la noche porque el ritmo circadiano del cuerpo es más sensible a la luz, aún con los ojos cerrados. En su estudio, Zeitzer y Raymond Najjar, exprofesor de posdoctorado en Stanford y miembro del Instituto de Investigaciones Oculares de Singapur, descubrieron que los destellos breves por la noche son más efectivos que la exposición continua a la luz y podrÃan acelerar el proceso de adaptación a un huso horario diferente antes de un viaje.
"El estudio anterior trataba de demostrar un principio: ¿podemos propiciar esta clase de cambios y podemos hacerlo sin interferir con el sueño?", dijo Zeitzer. Esta vez, los investigadores trataron de optimizar aún más el proceso.
Luz continua o destellos
Para determinar cuál serÃa el método más rápido para adaptar los ciclos de sueño, los investigadores reclutaron a 39 participantes de entre 19 y 36 años. Les impusieron una rutina para dormir y despertar: se acostaron y se levantaron a la misma hora todos los dÃas durante dos semanas. Luego hicieron que los voluntarios durmieran en el laboratorio, en donde expusieron a algunos a luz continua durante una hora y a otros a una secuencia de destellos de varias frecuencias durante una hora.
Descubrieron que la exposición a destellos de dos milisegundos (algo parecido al flash de una cámara) cada 10 segundos, provocaba cambios equivalentes a dos horas en el ritmo circadiano, a diferencia de los 36 minutos de cambios en quienes se expusieron a la luz continua. Los participantes pudieron dormir sin interrupción durante la exposición a los destellos.
"Obtienes una efectividad mayor con los destellos. Eso nos permitirá contar con remedios contra el desfase horario más potentes que la luz continua, que es el tratamiento actual de la terapia lumÃnica", dijo Zeitzer.
El tratamiento no solo beneficiarÃa a los viajeros, sino a quienes trabajan turnos nocturnos y a las personas que trabajan turnos variables, dijo, pero aún falta mucho para eso. Aún hay que hacer más pruebas antes de que la técnica esté al alcance del público.