NUEVA YORK.- Los contradictorios informes sobre cuatro miembros de una familia dominicana que perecieron esta semana en un incendio en Mount Vernon, mantiene enfrentados a la familia, al alcalde Ernest Davis, al concejal Rich Thomas y al jefe del Departamento de Bomberos por el manejo que los oficiales dieron a la tragedia, desde que los dos primeros bomberos llegaron a la escena.
Ante la andanada de crÃticas de parte de los parientes, entre ellos Raymundo Ureña, hijo de la pareja de Alcedo y Nancy y hermano de Mariselis y Jesús -las vÃctimas del siniestro- el alcalde Davis salió ayer a defender la actuación de los bomberos.
El munÃcipe dijo que se está tratando de politizar una de las peores tragedias humanas que he visto durante su ejercicio en Mount Vernon.
El alcalde, considerado un aliado de la comunidad dominicana y que envÃa ayuda frecuente a República Dominicana, señaló que el Cuerpo de Bomberos de su ciudad está tan bien equipado y preparado como el de cualquier otro poblado.
"Tenemos cuatro estaciones de bomberos en un radio de 4.2 kilómetros cuadrados y estamos al alcance de cualquier de casi cualquier parte de la ciudad, si estamos alertados a tiempo", añadió el alcalde Davis.
Ureña, que sigue interno en el hospital Jacobi como sobreviviente del siniestro con quemaduras leves en el cuello y la espalda, negó rotundamente que el fuego hubiera comenzado por el carro Honda Civic 1998, propiedad de su hermano muerto.
"Es mentira, el carro no se quemó. Yo habrÃa sido capaz de apagar el incendio, si el vehÃculo se hubiese estado quemando", expresó Ureña.
Los bomberos insisten en que el fuego se inició por el vehÃculo, diciendo que estaba aparcado a pocos metros de la entrada principal del sótano en el que perecieron los esposos y dos de sus hijos.
El subjefe de la policÃa, Richard Burke, anunció que el vehÃculo está siendo inspeccionado y analizado para determinar si su sistema estéreo originó el fuego.
Indicó que los investigadores no hallaron ningún rastro acelerante en el vehÃculo y descartó que el fuego sea sospechoso, por lo que no hubo manos criminales.