EE.UU. "no puede intentar tomar bajo su control y reconstruir todos los países en crisis", ha afirmado Barack Obama al dirigirse al Congreso de su país.

"No podemos intentar controlar y reconstruir todos los países que entran en crisis. Eso no es liderazgo, sino el camino para terminar en un atolladero, derramar sangre estadounidense y malgastar nuestros recursos lo que, al final, nos debilita", ha resaltado Barack Obama en su último Discurso del Estado de la Unión. "Es la lección que recibimos en Vietnam e Irak y ya deberíamos haberla aprendido", ha agregado el presidente.

Obama ha subrayado que EE.UU. debe garantizar su propia seguridad y su liderazgo internacional "sin convertirse en la policía del mundo".

"Los terroristas del Estado Islámico son asesinos fanáticos que deben ser aniquilados"

El Estado Islámico "no amenaza la existencia" de EE.UU., ha anunciado Obama. "Es la historia que el EI quiere contrar, el tipo de propaganda que utiliza para reclutar", ha agregado el presidente. "Solo tenemos que llamarlos lo que son: asesinos fanáticos que deben ser exterminados, perseguidos y aniquilados", ha enfatizado Obama.

Si el Congreso quiere ganar la guerra contra los yihadistas y "enviar un mensaje a nuestras tropas y al mundo, tiene que autorizar el uso de la fuerza militar contra el EI", ha insistido Obama.

"El aislamiento de Cuba no logró promover la democracia"

"Cincuenta años de aislamiento de Cuba no han conseguido promover la democracia y nos ha hecho retroceder en América Latina", ha denunciado Obama, añadiendo que, por ese motivo, Washington ha restablecido las relaciones diplomáticas con La Habana. "¿Quieren consolidar nuestro liderazgo y credibilidad en el hemisferio? Reconozcan que la guerra fría ha terminado. Levanten el embargo", ha solicitado el presidente a los diputados estadounidenses.

"Seguiré trabajando para cerrar la prisión de Guantánamo: es cara e innecesaria y solo sirve como 'folleto de reclutamiento' para nuestros enemigos", ha expresado Obama.

"Hay que reducir la influencia del dinero en la política de EE.UU."

"Tenemos que reducir la influencia del dinero en nuestra política, para que un puñado de familias e intereses ocultos no puedan financiar las elecciones. Si nuestro enfoque actual en relación a la financiación de las campañas no es lo suficientemente bueno para los tribunales, necesitamos trabajar juntos para encontrar una solución real", ha declarado el presidente norteamericano.