Nota del editor: Grégory Gardinetti es un experto e historiador en relojerÃa y director de Cultura y Patrimonio en la Foundation de la Haute Horlogerie en Ginebra. Las opiniones expresadas aquà son suyas.
(CNN) - Me encanta la relojerÃa en todas sus formas, pero las complicaciones astronómicas son para mÃ, las más mágicas. Con la astronomÃa tienes el universo, lo infinito, lo gigante; mientras que con la relojerÃa, tienes lo diminuto, lo minucioso. Â
Pero las complicaciones astronómicas (caracterÃsticas adicionales de relojes que incluyen movimientos de cuerpos celestes) son lo mejor de ambos mundos. Te ofrecen la oportunidad única de tener el universo en tu muñeca. Para mà es imposible no empezar a soñar cuando veo una fase lunar en la esfera.
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Los orÃgenes del registro del tiempo Â
La lluvia anual de meteoros GemÃnidas aparece sobre Elva Hill, en Valle Maira, al norte de Italia el 12 de diciembre del 2015 .Â
El hombre primitivo entendió la noción del tiempo en una etapa muy temprana. Este concepto no fue dividido en horas como actualmente lo conocemos, sino que estaba basado en el paso del dÃa y la noche, asà como en los ciclos del tiempo, en el que el Sol y la Luna servÃan como puntos de referencia. Â
Patrones repetitivos en huesos grabados, fragmentos de cerámica y pinturas rupestres sugieren las etapas iniciales de un calendario.
Los primeros observatorios astronómicos conocidos Â
Los primeros visitantes inspeccionaron el observatorio del sol reconstruido en Goseck, Alemania Oriental, durante la inauguración del sitio en el solsticio de invierno el 21 de diciembre de 2005. Â
El arte megalÃtico, o arte tallado en grandes piedras, emergió aproximadamente 5.000 años a.C. alrededor del mundo. Estas revelaron las primeras técnicas usadas en un intento por trazar el curso de la Luna y del Sol. Â
El cÃrculo de Goseck en Alemania, o Stonehenge en Inglaterra son, entre otros ejemplos, los primeros observatorios astronómicos conocidos. Â
Algunos de ellos indican la fecha del solsticio de invierno —el dÃa más corto del año y cuando los dÃas posteriores, comienzan a hacerse más largos— coincidiendo con la reanudación del trabajo agrÃcola que era esencial para la supervivencia de la población. Â
Otros marcan la fecha del solsticio de verano, el cual marca el comienzo del perÃodo de cosecha. Para algunos arqueólogos, algunos de estos megalitos fueron organizados de tal manera que reflejarÃan el curso de la Luna durante su ciclo, una duración de 19 años como posteriormente se conocerÃa, asà como el curso del Sol desde el principio hasta el fin del año. Â
El entrecruce de estas trayectorias permitieron anticipar un eclipse solar. Â
Los calendarios surgieron después Â
Se ve las siluetas de renos contra la Luna durante un eclipse lunar en Minsk, Bielorrusia, el 28 de septiembre de 2015. Â
Para poder ajustar la hora y referencias históricas, tales como predecir los perÃodos de cosechas y de caza, el hombre desarrolló calendarios, basándose principalmente en un fenómeno fácil de observar desde la Tierra: los ciclos lunares o solares. Por lo tanto, los antiguos calendarios romanos eran lunares. Â
Las fases de la luna siempre proporcionaron un medio simple y fácil de medir el tiempo. Sus ciclos, con una longitud aproximada de 29 dÃas y medio, ayudaron a definir los 12 meses del año. Â
Esta afiliación es reconocible en los idiomas inglés y alemán, donde la palabra "month" (mes) se derivó del sustantivo "moon" (luna). Â
En ese entonces, la semana no siempre consistÃa de 7 dÃas. No fue sino hasta el año 312 d.C. que el emperador Constantino, recién convertido al catolicismo, impuso una semana de 7 dÃas, para que encajara con los textos religiosos cristianos. Â
Antes de esta decisión, una semana solÃa consistir de 9 o incluso 10 dÃas. La adopción de una semana de siete dÃas coincide con la longitud de cada una de las cuatro fases del ciclo lunar: luna nueva, luna creciente, luna llena y luna menguante. Â
El tiempo es medido Â
Un niño camina sobre un reloj solar en una plaza en Trest, República Checa. Â
El viaje completo de la Tierra alrededor del Sol produce el ciclo de las estaciones, observación que al parecer ha ganado más importancia luego del desarrollo de la agricultura en la era neolÃtica. Â
Gracias al Sol, el hombre pudo generar las primeras mediciones del tiempo, las cuales fueron grabadas en el 'gnomon', el antepasado del reloj solar.
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Durante un tiempo, el reloj solar indicó horas desiguales hasta que fue equipado con un estilo paralelo al eje de la Tierra. Â
Las sombras proyectadas por su posicionamiento calibrado permitieron la visualización de 12 horas de duración equivalente. Â
La Tierra en el centro del universo
– at the front: Astrolabe, Iran, dated 1132 AH –1719 AD – diameter: 16 cm | at the back: NasÄ«r al-DÄ«n TÅ«sÄ« (1201-1274) Persian architect, astronomer, biologist, mathematician, physician, and theologian. A manuscript copy of his work titled “Tadhkira†Memoir on Astronomy, dated 1064 AH-1654 AD. | #astrolabe #astrology #iran #persian #manuscript #astronomy #ايران #مخطوطات #science #علم #old #اسطرلاب #rare #museumpiece #tool #Ø«Ù‚Ø§ÙØ© #islamicart #collection #bookshop #beirut #colours #instapic #culture #spectacular #folioantiques
El astrolabio, cuya invención por lo general se le atribuye al astrónomo griego Hiparco, coloca a la Tierra en el centro del universo y todos los cuerpos celestes orbitan a su alrededor. Â
Este sistema, llamado el modelo geocéntrico (o geocentrismo), es una descripción del cosmos donde la Tierra se encuentra inmóvil, en su centro. Â
Defendida en particular por los cientÃficos griegos Aristóteles y Ptolomeo, esta perspectiva se mantuvo hasta el final del siglo XVI, siendo gradualmente reemplazada por el heliocentrismo. Esta última teorÃa es el modelo astronómico en el que el Sol se encuentra en el centro del universo.
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A pesar de la visión de futuro de algunos precursores en la Antigüedad, como el astrónomo y matemático griego Aristarco de Samos, el heliocentrismo por lo general sigue siendo atribuido a Copérnico, quien nació en 1473 en Prusia Real. Los cientÃficos Johannes Kepler y Galileo Galilei después ampliaron su trabajo. Â
Durante el Renacimiento, el astrolabio mejoró los aspectos más técnicos y astronómicos de los relojes de péndulo y del calendario eclesiástico. Estos relojes eran los que a menudo decoraban las casas de los ricos y eruditos. Â
Desde el cielo a la muñeca Â
El Reference 57260 de Vacheron Constantin es comercializado como el reloj más complicado del mundo. Â
Los relojes de bolsillo con funciones astronómicas aparecieron durante el Renacimiento.
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Por lo general, le daban a los portadores indicaciones como: la fecha, el dÃa, el mes, las fases y la edad de la luna, y en algunos casos, incluso los signos del zodÃaco. Â
A partir del siglo XVIII, nuevos datos astronómicos estuvieron disponibles en el reloj de bolsillo: ecuación del tiempo, hora de la salida y puesta del sol para un lugar determinado, horas de las mareas, mapas del cielo y de las estrellas. Â
Hoy en dÃa, estas diversas funciones astronómicas se pueden encontrar principalmente en los relojes muy complicados, ya sean relojes de bolsillo o relojes de pulsera. Â
Estos excepcionales cronometradores son obras maestras del conocimiento, técnica y saber hacer algo, presentando una serie de funciones complejas: visualización de tiempo sideral, ecuación del tiempo, hora de la salida y puesta del sol, gráficos de las estrellas, movimiento angular de la luna, fases de la luna con agujas, sombreado o tridimensional, sistemas para predecir los eclipses lunares y solares, posiciones de las estrellas vistas desde la Tierra, visualización de las efemérides (solsticios, equinoccios, estaciones) y signos del zodÃaco. Â
¿Un futuro digital? Â
Es difÃcil hablar sobre el futuro. Por supuesto, puedes visualizar todas las complicaciones astronómicas en un reloj inteligente. Pero, ¿dónde está la magia? Sin ruedas y sonidos que hacen tictac, el sueño se detiene. Â
La relojerÃa mecánica nos mantendrá soñando en el futuro. Â