El juez Rafael Ciprián declaró que la descomposición del sistema judicial dominicano tocó fondo, por lo que urgen cambios que aseguren su adecuado funcionamiento y eviten el caos que representaría el incumplimiento generalizado de la Constitución y las leyes.

“Hemos tocado fondo, porque no creo que se pueda caer más bajo de lo que hemos caído, es el momento de superar la descomposición y los escándalos y empezar a recuperar la capacidad del sistema judicial para proteger los derechos fundamentales, hay que lograr que en la sociedad exista una mejor justicia para todos”,  expresó el magistrado, en vísperas de celebrarse en el país el Día del Poder Judicial, cuando las autoridades suelen hacer evocaciones y promesas sobre la buena administración de Justicia

Condicionó Ciprián que si no logramos fortalecer la justicia para que de a cada quien lo que le corresponde, entonces en la sociedad dominicana habrá un brote de venganzas privadas, de lo que ya hemos tenido algunos casos que han horrorizado al país, por no entenderse que cuando la Justicia pierde credibilidad, cuando los ciudadano no creen en la Justicia, entonces la gente busca hacerse justicia por sus propias manos.

Entiende el juez que se debe decir basta ya, hay que lograr el fortalecimiento de la justicia y que en el caso de los traslados y atropellos de que él y otros jueces han sido víctimas no se trata sólo de situaciones personales sino del deterioro de la justicia dominicana porque cuando a los jueces los pueden trasladar sin justificación alguna, y en casos de ser merecedores de sanciones se les castigue sin cumplirse el debido proceso, entonces los jueces se atemorizan. El magistrado fue entrevistado por el comunicador y abogado José Marte Piantini en el espacio Atención País.

El peor daño

Dice que no hay peor daño que pueda hacerse a la justicia de un país de jueces que tengan miedo, situación que se está dando en nuestra sociedad, en la que a los jueces no se les respetan sus derechos y temen ser sancionados sin que hayan cometido falta alguna

Expuso que en su caso en los últimos tres años lo han trasladado seis veces, en violación a los procedimientos de ley, de las cuales 5 han sido ejecutadas, y la sexta ha decidido resistirla porque el atropello acumulado se ha hecho insoportable y decidió proceder legalmente para que se le haga justicia.

Al relatar el viacrucis a que ha sido sometido, Ciprián reveló que siendo primer sustituto del juez presidente del Tribunal Superior de Tierras, donde laboró durante 15 años sin mora judicial, es decir, sin retraso en el conocimiento de casos, y sin verse vinculado a ningún escándalo o recibir algún tipo de sanción, se le degrada trasladándolo como simple miembro de la Corte Civil del Distrito Nacional.

Expuso que ante esa decisión ilegal, un primer atropello, remitió oficios e hizo otros reclamos a sus superiores, demandando que no se le degradara, ya que no existían justificaciones.

Expuso que las respuestas que les dieron a él y otros magistrados que defendían sus derechos es que se trataba de una situación pasajera, que se resolvería en breve.

De allí lo trasladan como presidente de la segunda sala del Tribunal Superior Administrativo, pero allí no lo dejan ejercer como presidente, ni como juez ni como nada, lo dejan en un limbo jurídico.

En esa situación remitió un oficio al Consejo del Poder Judicial, señalándoles que el acto administrativo con el cual lo habían trasladado a ese tribunal, y que tenía presunción de legalidad, no se le daba cumplimiento.

En ese oficio advirtió que no cobraría un centavo de no asignársele trabajo, y que hizo la precisión, pues no es parásito ni botella en ningún lado.

Entonces buscaron como alternativa volverlo a degradar al designarlo miembro en esa segunda sala, en la que había llegado como presidente y sin haber incurrido en falta, queja o escándalo.

Ahí aguantó porque se le dijo que el traslado como presidente debía ser confirmado por el pleno de la Suprema Corte de Justicia, y eso se resolvería en breve.

Relató que ante esas degradaciones continuó remitiendo oficios al Consejo del Poder Judicial, en reclamo de que fueran corregidas las acciones ilegales contra él, pero que nunca le respondieron.

En esa situación al presidente de la Segunda Sala se le traslada como presidente de la primera sala, correspondiéndole ser ascendido a presidente de la segunda sala, pero lo que hacen es degradarlo de nuevo trasladándolo como juez presidente, pero de una tercera sala liquidadora, cuyo rol es conocer casos que llevan mucho tiempo sin ser juzgados.

Allí actúo como un juez sin rostro, en las sombras, liquidando cientos de expedientes que durante varios años esperaban fallo, y en el curso de un año fueron fallados todos, “y pusimos al día el tribunal”. Dijo que esa labor llevó a que lo calificaran como el Terminator de la mora judicial.

Expuso que de allí lo trasladan de nuevo, y es donde ha decidido elevar un recurso de reconsideración ante el Consejo del Poder Judicial, debido a la acumulación de tantos atropellos injustificados, que violan  de manera flagrante la Constitución de la República, la inamovilidad de los jueces y otras disposiciones.

También elevó una medida cautelar por ante el Tribunal Superior Administrativo y recordó que el simple depósito de esa instancia suspende la ejecución de la última degradación que se le quiere imponer.

Ciprián, quien puntualizó que en 18 años como juez no ha sido juzgado por falta alguna y ni siquiera ha tenido fricciones con compañeros de labor, sostuvo que el país necesita un sistema judicial que sea el primer puntal de la democracia, un instrumento que la gente entienda fortalece la institucionalidad, y que sirve al verdadero desarrollo social, económico y político para que podamos crear el verdadero estado social y de derecho que consagra la Constitución en su artículo 7.