Santo Domingo.-El Movimiento Izquierda Unida (MIU) advirtió este martes que la crisis galopante y la creciente ingobernabilidad en Estados Unidos, juntamente con el desprestigio de su clase política y la pérdida de fe en las instituciones, está conformando en esa nación un panorama alarmante y de funesto pronóstico.

El MIU, analizó la quiebra de las instituciones políticas y la crisis económica en que se debaten los Estados Unidos de Norteamérica.

“La prolongada crisis económica en que se debate el mundo y especialmente los Estados Unidos, ha propiciado la aparición de fenómenos políticos nunca antes visto y que presagian momentos futuros muy duros para esta superpotencia en decadencia. Como nunca antes, los últimos acontecimientos han mostrado peligrosas fracturas internas y la emergencia de fuerzas fundamentalistas irresponsables, capaces de todo por alcanzar sus objetivos", destaca Miguel Mejía, secretario general del MIU.

Destaca que el pacto alcanzado entre demócratas y republicanos para desbloquear la aprobación del presupuesto nacional y en consecuencia, volver a poner en funcionamiento la maquinaria estatal, no ha pasado de ser una tregua que un analista de la talla de Bill Richardson, ex gobernador de Nuevo México, ha vaticinado no durará más allá del  mes de febrero.

“Como si no fuese suficiente con los agobios de la crisis económica, que no ha logrado ser controlada, los ciudadanos norteamericanos y del resto del mundo, asisten, espantados, al espectáculo de ingobernabilidad, irresponsabilidad flagrante, chantajes y burdas triquiñuelas, en el seno de la principal superpotencia mundial, que antes se consideraban circunscriptas a las llamadas “repúblicas bananeras”, sostiene.

Añade que “como ha afirmado el propio Obama, “no ha habido vencedores”. Y no podría haberlos cuando  los republicanos han quemado un enorme capital político y la propia unidad interna del partido, tras la fanática oposición a la reforma sanitaria en curso, enarbolando sus gastadas consignas de liberar las manos del mercado y reducir, al mínimo, la participación estatal en asuntos económicos, no importa si ello implique dejar sin cobertura médica al 15 % de la población, o sea, a más de 30 millones de ciudadanos".

El análisis del MIU dice que “Ni el Gobierno, ni el presidente Obama, ni el partido demócrata se han alzado con la victoria. También han sido erosionados y puestos de rodillas por el chantaje republicano, sufriendo un enorme desgaste ante los ojos de los electores. No es casual que más del 72% de la población encuestada sobre este tema haya expresado su rechazo al manejo de la crisis, por parte de todos los políticos del país. Un peligroso indicador, sin dudas, nunca antes expresado con tanta contundencia y unanimidad".

“La crisis del  sistema está a la vista. Y como suele suceder cuando se percibe debilidad o enfermedad en algún miembro de la manada, la jauría de hienas se ha activado,  buscando clavar sus colmillos en lo que creen será una presa fácil", indica el MIU. 

Asegura que lo que acaba de suceder con el cierre del gobierno norteamericano, para obligarlo a dar marcha atrás a la reforma sanitaria, es el equivalente político de la acción de un atacante suicida capaz de inmolarse y destruir un edificio lleno de personas inocentes, con tal de liquidar a un blanco escogido.

“Con el ascenso evidente de un movimiento populista de derecha, la crisis galopante, la creciente ingobernabilidad de la nación,  el desprestigio de todos los  políticos, la pérdida de fe en las instituciones y la reactivación de la maquinaria neoconservadora que llevó al país a guerras infinitas, que siguen provocando destrucción y muerte, se está conformando en los Estados Unidos un panorama alarmante, de funesto pronóstico", dice en una nota enviada al periódico Apunte.com.do

“La opinión pública mundial  debe mantenerse muy atenta a los acontecimientos internos de los Estados Unidos, porque nos afectan a todos y además, porque podrían derivar hacia formas políticas autoritarias y agresivas, que arrastren al mundo a nuevas crisis y confrontaciones.

“Desde siempre,  la guerra ha sido  la puerta predilecta del capital para escapar de las crisis que, cíclicamente, lo agobian.El deber primero, ante el derrumbe del sistema político norteamericano es estar alertas e informados”, concluye.