2 Toma y pela un plátano. Toma un plátano de tu tazón con frutas. Lo ideal es que esté maduro (ya que así tendrá una mayor concentración de minerales) pero que no esté de color negro.
3 Frota el interior de la cáscara contra tus dientes. Frota la parte interna del plátano contra tus dientes superiores e inferiores hasta que estén completamente cubiertos con una capa producida por la pasta de plátano.
- Una vez que tus dientes estén cubiertos, deja que la pasta de plátano repose por unos 10 minutos.
- Trata de mantener tu boca abierta y tus labios lejos de tus dientes (es probable que te sea algo incómodo, pero eso evitará que la pasta de plátano se quite.[3]
4 Cepilla tus dientes. Una vez que hayan pasado los 10 minutos, toma un cepillo seco y úsalo para cepillar la pasta de plátano para que penetre en tus dientes.
5 Hazlo una vez al día. Es poco probable que veas los resultados en un solo tratamiento, por lo que tendrás que continuar frotando tus dientes con la cáscara de plátano por unas dos semanas. Con suerte, notarás la diferencia para entonces.
- Es posible que no se note la diferencia en el color de tus dientes, por lo que es una buena idea que te tomes una foto del antes y después. De esta manera podrás hacer una comparación entre ambas.
- ¡No deseches las cáscaras de plátano! Son perfectas como composta mineral para las plantas. Lo único que debes hacer es agregarlas a tu recipiente de composta o molerlas en tu procesador de alimentos y agregarlas directamente sobre la tierra.
6 Prueba algunos otros remedios naturales blanqueadores de dientes. Si el plátano no te convence, puedes probar otros remedios naturales para blanquear tus dientes:
- Usa fresas y bicarbonato de sodio: la pasta de fresas aplastadas y el bicarbonato de sodio te ayudarán a limpiar las manchas superficiales y a quitar la placa. Simplemente cepilla la pasta sobre tus dientes con un cepillo de dientes por varios minutos y luego enjuaga.
- Usa limón: el ácido cítrico del limón es un agente blanqueador natural; por lo tanto, te ayudará a blanquear tus dientes. Mezcla un poco de zumo fresco de limón con un poco de bicarbonato de sodio o sal y frótalo sobre tus dientes con un cepillo de dientes. Solo asegúrate de cepillarte los dientes con pasta dental después porque el ácido del zumo de limón también corroe el esmalte de los dientes.
- Come más manzanas: comer manzanas ayuda a blanquear los dientes porque su textura crujiente te ayudará a quitar el exceso de comida y bacterias de los mismos y limpiará las manchas superficiales. El jugo también contiene ácido málico, el cual es un ingrediente usado en muchos productos blanqueadores de dientes. [4]