Se han estudiado los efectos en el cerebro de las maratonianas sesiones jugonas, centrándose en lo visual –suele citarse a los adictos al Tetris que cierran los ojos y siguen viendo caer las piezas–, pero no en el aspecto auditivo, ignorado hasta un reciente trabajo de la Nottingham Trent University, en Inglaterra, que desvela que muchos jugadores continúan escuchando explosiones, efectos sonoros y música bastante después del fin de la partida.
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Los investigadores llaman a esta sensación fenómeno de transferencia del juego o GTP (siglas inglesas de game transfer phenomena). Recopilaron y analizaron 192 experiencias de 155 usuarios narradas en foros de internet, y hallaron que era habitual que estos escucharan en sus cabezas ruidos, frases y músicas de juegos. Además, confundÃan sonidos del mundo real con los del virtual y, al acostarse para dormir, muchos tenÃan la impresión de haberse dejado encendida la consola.
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A veces, algunas situaciones cotidianas disparaban sensaciones relacionadas con el juego: asÃ, un jugador referÃa que, cada vez que anochecÃa, creÃa escuchar la señal que en el tÃtulo Silent Hill avisa de la llegada de los monstruos. Según la psicóloga Angelica B. Ortiz de Gortari, conductora de la investigación, el estudio del GTP nos ayuda a descifrar cómo forma asociaciones el cerebro, y nos demuestra lo sencillo que resulta confundirlo.