Seguramente te ha pasado que te gusta una persona, comienzas a mandar y recibir mensajes y llega un momento que no te contestas más. ¡¿Qué pasó!? No desesperes. Lo mejor es evitar estos errores que solemos cometer en esa situación.
1. Es evidente por qué no me llama
Le gustaba aquel hombre, habÃan salido a cenar un par de veces y finalmente sucedió lo esperado y pasaron la noche juntos. Transcurrieron un par de dÃas y ella decidió enviarle un mensaje de texto para saludarle, es decir, confirmar que no se habÃa olvidado de ella y que iban a volver a verse, pero no contestó. “¡Ojalá te mueras!â€, estalló violentamente, porque siempre era la misma historia, habÃa clavado su bandera en la cima y ya podÃa darse por satisfecho. Irónicamente resultó que el hombre habÃa fallecido hacÃa un par de dÃas y aquella era la razón de tanto silencio. IncreÃble y siniestro, pero cierto… Anticiparse al rechazo es uno de los mayores errores que cometemos y particularmente las mujeres, que siempre han ido y vuelto cuando ellos todavÃa están de camino.
“Pues si no me llama, yo tampoco“ es un error común que no le funciona ni a los niños
2. Probando, 1, 2, 3, probando
¿Vendes enciclopedias o tratas de conquistar a alguien? Hombres y mujeres tienen ritmos distintos; solo debes fijarte en el tiempo que tardan en contestar cuando les haces una pregunta que implique sentimientos. Lo que nunca deberÃa hacer alguien que pretenda interesar a otra persona, ya sea hombre o mujer, es enviar los clásicos mensajes que los ingleses llaman de 'follow up', del tipo: “¿Me has leÃdo? ¿Hola? Contesta cuando puedas, ¿vale? Debes estar muy ocupado, ¿no? Si has leÃdo mi mensaje hazme una perdida…†Las cadenas son “cadenasâ€, aunque lo sean de texto… Y si tras el tercer “perdona que insista...†no han pasado más que unas cuantas horas es mejor que te pilles los dedos con la puerta porque él o ella te la va a cerrar en las narices.
3. Reenviar no es una opción
Mucho peor que la técnica del seguimiento periódico está la de enviar el mismo mensaje una y otra vez hasta que recibas respuesta. ¿A quién pretendes torturar? ¿A quién pretendes torturar? ¿A quién pretendes torturar? ¿A quién pretendes torturar? ¿A quién pretendes torturar? (Terrible, ¿verdad?)
Si no quieres que te cierre la puerta en las narices como a un vendedor de enciclopedias, deja de enviar mensajes de texto para comprobar que te ha leÃdo
4. ¿Me está poniendo a prueba?
Todos hemos sido asà de retorcidos alguna vez y hemos pensado que alguien no nos devuelve las llamadas o contesta a nuestros mensajes solo después de horas de haber sido enviado porque quiere ver cómo reaccionamos. Honestamente, no es lo común, la mayorÃa de personas no actúa como una agente de la CIA cuando nos interesa alguien, pero si ya has sido vÃctima de los dos supuestos anteriores no serÃa nada extraño.
5. Hice algo mal, ¿pero el qué?
Vivimos en una sociedad terriblemente culpabilizadora tanto por razones históricas como religiosas. Sentirse culpable, incluso sin motivo, es frecuente y nace de una falta de autoconfianza y un deseo de sentirse querido. PodrÃa ser que la hubieses fastidiado; de hecho, es más que probable, pero, ¿y qué? Ya te lo hará saber y tendrás entonces tu oportunidad para disculparte. Recuerda que si pides perdón sin motivo acabarás haciéndolo siempre.
6. El lanzamiento de móvil, deporte nacional
Frank Kobola señala en un artÃculo publicado en 'Cosmopolitan' que los hombres tienen una habilidad innata para tirar el móvil contra una esquina y no pensar durante horas que ella no les ha escrito. ¿Y las mujeres? No somos tan diferentes como nos quieren hacer creer, el lanzamiento de móvil no es deporte exclusivo de hombres, pero a ninguno le servirá de mucho, a no ser que la compañÃa telefónica les vaya a obsequiar con otro mejor.
7. ¡Soy un monstruo, por eso me ha rechazado!
'And the Oscar goes to....' Este es modo de culpabilidad y autodestrucción nivel avanzado y una forma de pensamiento tan peligrosa y victimista que quien quiera que esté acostumbrado a razonar de esta forma deberÃa pedir ayuda y dejar de autocompadecerse. El primer y mayor rechazo es el que uno se muestra asà mismo.
8. Pues si no me llama, yo tampoco
Es una de las razones más frecuentes por las que falla una relación de pareja que está empezando, el creer que los dos deben dar lo mismo y de la misma forma, cuando cada persona es un mundo, aunque si ambos están en galaxias distantes, tal vez no seáis compatibles. Solo uno mismo sabe si le compensa dedicarle atención a alguien que no responde como él o ella necesita, pero la regla del “pues ahora me enfado y no respiro†no le funciona ni a los niños.
Fuente: El confidencial
AJV