Por Álvaro Valenzuela

Para que aprendan a respetar a las mujeres

Una mujer era humillada cada vez que pasaba por fuera de una construcción. Los obreros que trabajaban en ella insistían en silbarle y gritarle obscenidades.

Ella decidió tomar cartas en el asunto e invitó a una “amiga” para que le ayude a vengarse.

Los constructores cayeron en la trampa y recibieron una divertida lección: Ver el VIDEO

En todo el mundo se da esta situación en que los obreros de la construcción o cualquier conjunto de hombres se aprovechen de estar en grupo para gritarles cosas a las mujeres.

Me parece algo muy cobarde de hacer pues no solo humilla a una persona, a veces las asusta. Además, me imagino que pocos se atreverían a hacer algo así de frente y estando sólo. ¿Les gustaría a esos hombres que hicieran lo mismo con su madre, esposa, hermana o novia?