El presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) propuso este jueves impulsar la creación de un Centro de Pensamiento de América Latina  y el Caribe, orientado a generar un modelo de desarrollo capaz de superar el atraso y las desigualdades, y fomentar crecimiento económico y equidad en la región.

Miguel Vargas hizo el planteamiento al presidium de la Internacional Socialista (IS), reunido en Nueva York,  en su ponencia “Reformas y alianzas en la bíusqueda de un modelo de desarrollo con crecimiento y equidad”.

El presidente del PRD, quie es vicepresidente de la IS y presidente del Comité para América Latina y el Caribe, SICLAC, afirmó que después de la década pérdida de los 80, la región aprendió la necesidad de mantener prudentes políticas fiscales y monetarias que permitieron un alto grado de estabilidad económica que estimuló a su vez la inversión privada, la creación de empleo y el aumento del bienestar de cientos de millones de latinoamericanos y caribeños.

Sin embargo, subrayó, se mantiene excesiva dependencia de sus commodities; monedas apreciadas; falta de productividad relativa de sus economías y de competitividad internacional; burbujas en mercados inmobiliarios y de crédito al consumo que distorsionan el sistema de precios relativos y proyectan riesgos sistémicos potenciales.

Con economías que en promedio se acercan hoy al 4 por ciento en sus respectivos PIB, existen millones de pobres y una inmensa desigualdad; “se ha avanzado, pero no es suficiente. El crecimiento tan moderado de la mayoría de nuestros países no es suficiente para superar la pobreza y dar un salto definitivo al mundo desarrollado”.

Afirmó que en países como la República Dominicana se requiere una nueva matriz de desarrollo,  con capacidad para agregar valor a los productos primarios a través de procesos industriales y agroindustriales, orientados a la exportación, capaz de generar masivamente empleos y divisas.

Se requieren, además, reformas fiscales integrales y equitativas para desarrollar una articulación virtuosa entre política macroeconómica, industrial, social y el cambio estructural, que tenga como base la paridad crecimiento económico-equidad social.