El expresidente Leonel Fernández dijo esta mañana que no ha decidido si será candidato presidencial en las elecciones del 2016, porque para esos comicios falta una eternidad,y que por el momento observa a los aspirantes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

El también presidente del PLD indicó que no puede afirmar si participará en las próximas elecciones, ya que no sabe si estará vivo o muerto para ese dÃa.
“Es una eternidad lo que falta, por lo tanto no puedo decirle una cosa u otra, porque no sé si estaré vivoâ€, significó el exjefe de Estado al ser entrevistado en el programa de televisión Enfoque Matinal.
AHORA ES OBSERVADOR
Con respecto a las candidaturas que han dado a conocer algunos miembros del partido morado con miras a la Presidencia, dijo que está observando con mucho interés a los aspirantes, pero no quiso revelar cuál es su favorito para ocupar la Primera magistratura del Estado.
“Siendo presidente del PLD no puedo ignorar las candidaturas dentro del partidoâ€, apuntó Fernández.
Además, habló acerca del ejercicio del poder y negó que el partido morado se haya mantenido en el gobierno por los aportes de los partidos que acuden como aliados de esa organización.
“Un partido que fue aliado con nosotros a las elecciones sacó 85 mil votos, y cuando fue solo sacó tres milâ€, dijo al agregar que esto sucedió debido a que esos sufragantes pertenecen a las filas del PLD.
Consideró que debido al legado y los logros obtenidos por el partido, esa entidad polÃtica está bien posicionada “para continuar cada vez mejorâ€.
Al ser preguntado de si tiene alguna influencia en el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), dijo desconocerlo, pero sostuvo que si le quieren atribuir ese poder, no lo va a rechazar.
Habló de pacto con el presidente de ese partido Miguel Vargas Maldonado. Se refirió también al llamado “Pacto de las corbatas azules†que firmó con Vargas Maldonado, el que admitió que le convino a los dos, aunque no especificó en qué sentido.
Con respecto a la reelección, manifestó que está de acuerdo con el modelo brasileño que avala a que un mandatario pueda aspirar en dos perÃodos consecutivos, sin que sea cerrada la posibilidad de volver al poder.
También dijo que la Constitución promulgada en 2010 es la más avanzada que ha tenido el paÃs, junto a la de 1963.