Estudios recientes indican que el consumo de leche favorece el funcionamiento correcto del cerebro durante la edad adulta al influir directamente en el sistema nervioso.

¿Sabías que los minerales y micronutrientes de la leche repercuten en tu capacidad de aprendizaje y memoria, así como en el mantenimiento del estado de ánimo?

Razón #1

En reposo el cerebro consume 50% de los carbohidratos de la dieta, el 80% con fines energéticos. Y es que el cerebro demanda una gran cantidad de energía para mantenerse activo:

-La lactosa es fuente de energía y mejora el rendimiento intelectual.
-Los aminoácidos de la leche participan en la síntesis de los neurotransmisores que contribuyen al buen funcionamiento cerebral.

Razón #2

Una dieta enriquecida con lácteos incide favorablemente en los marcadores asociados con el alivio del estrés:

-El triptófano está relacionado con un aumento en la serotonina cerebral, mejora el estado de ánimo y reduce el riesgo de depresión.
-El Omega-3 promueve la renovación de las membranas y retrasa el envejecimiento cerebral.

Razón #3

La leche contiene altos componentes vitamínicos primordiales para el buen funcionamiento del sistema nervioso. Un claro ejemplo es que las terminaciones nerviosas contienen las concentraciones más altas de vitamina C en el cuerpo:

- El consumo de vitamina B9, presente en los lácteos, preserva las capacidades de aprendizaje y memoria durante el envejecimiento.
- La vitamina E está relacionada con el mantenimiento de las membranas de las células nerviosas.

Es de esta manera que el consumo de leche y productos lácteos, al menos un vaso de leche al día, en conjunto con una dieta balanceada en edades adultas, aumenta nuestra ingesta de nutrientes y tiene un impacto positivo en nuestro rendimiento cognitivo.

Fuente: Salud 180

AJV