Santiago. Cada vez son más los que se atreven a “robarse” o dar un uso particular a las aceras o calzadas para anexarlas a sus propiedades, acción que priva a los ciudadanos de los espacios para caminar o estacionar.

Aunque la práctica es vieja, la falta de sanciones, seguimiento o vigilancia, hacen que los dueños de propiedades acomoden estos espacios a sus necesidades, aunque esto implique coger parte de una acera, la calzada y hasta de la calle, lo que se atribuye a la falta de seguimiento y vigilancia. En las aceras se levantan o se amplían negocios para exponer las mercancías de las tiendas, colmados, las mueblerías, talleres y otros.

También se colocan letreros, murales, toldos y muchos otros obstáculos que obligan al peatón a tirarse a las vías públicas. Todo esto contribuye a congestionar el tránsito en lugares que se han vuelto puramente comerciales, como es el caso de Gurabito y la J. Armando en Pueblo Nuevo, las vías del entorno al hospedaje Yaque, además del Centro Histórico de Santiago, entre otros.

Falta supervisión

Pero también existe el inconveniente de los que construyen establecimientos comerciales, hasta centros de salud, sin espacio para parqueos. Esta situación se hace cada vez más común, ya que al parecer nadie supervisa. El urbanista Roque Nelson Rodríguez, quien también fue director del Departamento de Planeamiento Urbano, confirmó que las autoridades municipales cuentan con normativas para linderos en las construcciones, pero se violan por la falta de supervisión.

“Hay disposiciones que establecen el ancho de las calles, de las calzadas, pero muchas veces no se cumple por la falta de supervisores o inspectores calificados para hacer la fiscalización”, expuso. La situación de caos que esto genera ha provocado que prosperen los parqueos privados y el sacrificio de bienes con valor patrimonial.

Los discapacitados son los más afectados

Sobre estos inconvenientes se ha quejado la Asociación de Ciegos en Santiago, ya que estos obstáculos ponen en riesgo el desplazamiento de las personas con discapacidad. Incluso es un problemas hasta para los que tienen todas sus facultades físico-motora, ya que un descuido puede provocar un accidente, debido a la gran cantidad de obstáculos que se colocan en las vías.