El Consejo de Acceso a Información por la Transparencia (CODAIT) aseguró que las debilidades institucionales, los antivalores, la burocracia, el autoritarismo y la inobservancia de la ley de función pública favorecen la corrupción. La organización externó sus opiniones al conmemorarse el DÃa Internacional de la Alfabetización.
José Miguel Fernández, presidente del CODAIT, citó al gran intelectual Rousseau que al igual que Aristóteles, consideraba a la educación como el camino idóneo para formar ciudadanos libres conscientes de sus derechos y deberes. Manifestó que ante la creciente pérdida de los valores cÃvicos y morales que padece la sociedad se hace necesario rescatar la familia y con ella los valores que deben acuñar los niños de hoy, a fin de tener adultos comprometidos con el respeto a las normas y sobre todo a lo ajeno. Esto solo será posible educando y generando ciudadanos conscientes que asuman el compromiso de hacer lo correcto y combatir los actos que están asesinando la moral, la honestidad y la integridad. Sostuvo Fernández.
Afirmó que la educación debe volver a convertirse en el vehÃculo que conduzca a cada persona a desarrollarse en igualdad de condiciones y oportunidades, al tiempo de reconstruir una sociedad de ciudadanos conscientes y fuertes en valores, decididos a enfrentar, detener y vencer el terrible cáncer de la corrupción. Recordó las sabias frases de Rousseau "el hombre en su estado natural nace puro y que la sociedad se encarga de corromperlo". No es condición genética natural del hombre, ser corruptoâ€. La familia, el entorno y el ejemplo de los lideres influyen en los patrones de conductas de los gobernados.
Fernandez considera que la corrupción es resultado de múltiples factores, como la descomposición moral, la injusticia social, la inequidad, la desigualdad, la falta de oportunidades, los malos ejemplos de funcionarios inescrupulosos que de la nada pasan a tener opulencia patrimonial y poder de presión sin que medie ninguna sanción, pero el principal factor lo constituye la impunidad y la carencia de un sistema de consecuencia; este triste y patético cuadro genera en el individuo un sentimiento de desanimo, desconfianza y de indiferencia.
Cabe citar al Dr. Andrés Flórez, citamos “PodrÃa afirmarse que en ese preciso momento en que el hombre siente la necesidad subjetiva de TENER MAS, y de DETENTAR PODER para estar por encima de los demás, se origina la práctica del acto irregular, anormal, de apropiación de unos bienes o recursos ajenos que le han sido confiados para beneficio e interés socialâ€.
El problema del ser corrupto, tiene que ver con los patrones de formación temprana de la persona, y la configuración de una escala o jerarquÃa proactiva y ejemplarizante de valores, sobre todo éticos. El hecho de permitir que la corrupción penetre a la propia vida, quiere decir que desde ese momento, no existe solidez y consistencia en la estructura ética de la persona, en términos de principios.
Sociológicamente hablando, la corrupción se considera una enfermedad producida por una alteración patológica de los valores colectivos, como consecuencia de la incapacidad de la sociedad de brindar al individuo seguridad económica, educación adecuada, sistemas de salud competentes y oportunidades justas de desarrollo personal.
Flórez considera que los empleados públicos de mando medio, además de mal pagados, son vituperados, agredidos en sus principios, valores y dignidad por aquellos que detentan el poder laboral o polÃtico y tienen escasas o nulas posibilidades de ascenso gracias a la estructura de promoción en las entidades estatales. Entidades dirigidas como patrimonios personales, por cuanto el Ministerio de Administración Pública debe fiscalizar la contrataciones de recursos humanos de las instituciones del gobierno, por otro lado agilizar la implementación de la Carrera Administrativa y el ingreso del personal a la administración pública por cumplir con el perfil del puesto y por los meritos profesionales. Agregó y reiteró José Miguel Fernández.
El CODAIT reconoce los esfuerzos e iniciativas del Ministerio de Administración Pública, sin embargo considera que urge redoblar esos esfuerzos, a los fines de que se respete la ley 41-08 de función pública, de manera que los servidores del Estado ingresen por concursos a las instituciones y sean ascendidos por sus meritos y no por amiguismo o complacencia con la máxima autoridad de la entidad.