Último intento. El jefe de la Comisión Europea (el brazo ejecutivo de la Unión) ha puesto sobre la mesa una oferta de último minuto para Grecia.

El rescate expira esta medianoche, y con él se esfumarían los 15.500 millones de ayuda financiera, y las duras condiciones asociadas. Atenas, que tendría que responder hoy con tiempo para convocar un Eurogrupo de emergencia, ha planteado, por su parte, un plan ayuda de dos años sometido al Mecanismo de Estabilidad Financiera y con una reestructuración de la deuda.

La negociación se prolongará durante todo el día.

Una de las voces de Syriza en Bruselas, Dimitris Papadimoulis, vicepresidente de la Eurocámara, ha asegurado que el Gobierno griego "mantiene contactos" con las instituciones europeas y ve posible un acuerdo de última hora.

Tsipras habló anoche por teléfono con Juncker y esta mañana con el jefe del BCE, Mario draghi. "El Gobierno está dispuesto hoy a hacer todo lo posible para alcanzar ese acuerdo. Para lograrlo, Syriza exige un compromiso firme sobre un paquete de inversiones sólido y sobre la sostenibilidad de la deuda".

Esa es la clave del día: si el Eurogrupo está dispuesto o no a ofrecer garantías, y pronto, acerca del alivio de la deuda.

Grecia ha presionado con todo lo que tenía: rompió la negociación con la convocatoria del referéndum, ha impuesto controles de capital (que dejarán graves secuelas sea cual sea el resultado de la negociación in extremis de hoy) y ha anunciado que no pagará hoy al FMI (Fondo Monetario Internacional).

Grecia tiene pendiente antes de medianoche un pago de 1.500 millones de euros al Fondo. El ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, ha asegurado que Atenas no cumplirá con este vencimiento.

"No", ha sido su escueta respuesta al ser preguntado al respecto a la entrada de su ministerio en Atenas, informa France Presse.

Juncker reclama al primer ministro, Alexis Tsipras, que haga campaña por el sí a la última propuesta en el referéndum previsto para el domingo, informa Reuters y confirman fuentes europeas.

Atenas descarta ese movimiento con las habituales palabras de charol: sería una “humillación” para Grecia. Sin embargo, fuentes próximas a Tsipras han afirmado al diario heleno Kathimerini que el primer ministro está considerando esa oferta.

La última oferta europea incorpora varias concesiones. Por un lado, un IVA del 13% (y no del 23%) para los hoteles, tal como pedían los griegos para no perjudicar su sector turístico, y un impuesto a los armadores, como solicitaba también el Gobierno de Syriza.

Además, Bruselas propone un difuso paquete de crecimiento e inversión de 35.000 millones de euros para contribuir al despegue de la economía griega, de nuevo en recesión y camino de la depresión con los controles de capital, el corralito y la espada de Damocles que pende sobre el maltrecho sistema financiero, que mañana podría tener que declararse en bancarrota si el BCE le corta el grifo.

Por último, Juncker habló este lunes de una promesa en firme para el próximo otoño sobre reestructuración de deuda, que incluiría una ampliación de los plazos de devolución y quizá alguna rebaja o moratoria de intereses.

Las advertencias a Tsipras no cesan. El ministro francés de Finanzas, Michel Sapin, ha explicado hoy que en caso de que gane el no Grecia y Europa se adentrarían en territorio desconocido, y no cabe descartar un impago y la posterior salida del euro e incluso de la UE. Las agencias de calificación han empezado a rebajar el ‘rating’ de los bancos.

Pero quizá el aviso de más calibre procede del BCE. Benoit Coeuré, consejero ejecutivo del Eurobanco, ha asegurado en una entrevista aLes Echos que la salida de Grecia del euro “ya no puede excluirse”.

Los griegos ya han dado muestras de que usarán todos los frentes judiciales para impedir que eso ocurra, incluida la apelación al Tribunal Europeo de Justicia, y han asegurado al Gobierno chino esta mañana que no tienen ninguna intención de salir del euro. Grecia podría quedarse en un limbo jurídico, según las fuentes consultadas, con el euro como moneda oficial y una segunda moneda para los pagos internos, como hicieron los argentinos con los denominados patacones.

Tsirpas ya sugirió anoche que no pagará los 1.500 millones que vencen hoy al FMI. La ministra adjunta de Finanzas, Nadia Valavani, ha asegurado que ese pago todavía es posible si Grecia obtuviera los 1.800 millones procedentes de los beneficios obtenidos con las operaciones con deuda griega realizadas por los bancos centrales.

Pero ese desembolso está sujeto a la aprobación del Eurogrupo, el consejo de ministros de Finanzas del euro. Y para ello lo primordial sería un improbable gesto por parte de Tsipras a la oferta de Juncker de último minuto. Varoufakis acaba de descartar ese pago.

A pesar de las declaraciones optimistas de los líderes del euro, las primas de riesgo seguían al alza esta mañana. La diferencia entre los intereses que paga Portugal y los que paga Alemania (el país más fiable) supera de nuevo los 200 puntos.

España e Italia vuelven a acercarse a toda velocidad hacia esa cota. Incluso en Francia y en Bélgica hay subidas notables. La incertidumbre en Europa siempre tiene un beneficiario: Alemania pagaba ayer el 0,92% por su bono a 10 años; hoy paga el 0,79% (tomado de elpais.com).