Se trata de un video antiguo, pero emocionante

Durante la cena, el niño le preguntó a su madre si el pulpo que estaba comiendo era de verdad o no. Luego de eso siguieron preguntas y reflexiones, cada una más conmovedora que la otra.

El pequeño demuestra estar realmente preocupado por los animales y espera que su madre entienda que no hay que matarlos para comer, sino cuidarlos y tratarlos bien, porque tienen sentimientos y merecen ser felices: