Con motivo del dÃa nacional de la celiaquÃa, hoy queremos hablar una de las consecuencias de la creciente popularidad de la enfermedad celÃaca: el bulo de la necesidad de eliminar de la dieta los alimentos que tienen gluten, aunque no padezcan este problema de salud.
Nada más lejos de la realidad, ya que está proteÃna sólo debe excluirse de la dieta cuando existe un diagnóstico médico previo.
El gluten está presente en los cuatro cereales básicos que aparecen a menudo en nuestra dieta, es decir: el trigo, la avena, la cebada y el centeno. La celiaquÃa consiste en desarrollar una alergia a este elemento, pero no es la única patologÃa que puede marcar la necesidad de eliminar el gluten de la dieta.
También hay que tener en cuenta que existen personas con susceptibilidad genética al gluten, que no llega a ser una celiaquÃa, pero que sà produce una reacción inmunológica aumentada tras la ingesta de alimentos con gluten. Otras enfermedades como la psoriasis, la artritis reumatoide y la diabetes tipo 1 pueden justificar que un médico considere necesario descartar esta proteÃna en una dieta.
En el caso de que una persona no padezca ninguno de estos trastornos, es necesario poner énfasis en que una dieta sin gluten puede resultarle perjudicial para su salud intestinal. Muchas personas toman esta medida por consejo de un especialista en medicina alternativa, o por simple decisión propia, pero eso puede originar un desequilibrio de la dieta que puede ser especialmente perjudicial en el caso de los niños.
Si una persona cree que puede padecer la enfermedad de la celiaquÃa es necesario que acuda a un médico especialista en nutrición y dietética, que le hará las pruebas necesarias para conseguir un diagnóstico seguro. Una vez establecido, le proporcionará la dieta adecuada, teniendo en cuenta que para un celiaco una pequeña cantidad de gluten diaria puede acabar siéndole muy perjudicial a la larga.
Fuente: Nosotras
EP