Villa Altagracia. Pese a portarse bien, a los niños de la escuela Gonzalo Reyes, en el sector Los Algarrobos del distrito municipal de Medina, en este municipio de la provincia San Cristóba, se les privó del recreo, porque las condiciones en que reciben clases trastornaron la metodología educativa e imposibilita una enseñanza digna

En esa zona rural, los caminos vecinales enrojecen los zapatos de 150 estudiantes que luchan por la superación, repartidos en una enramada de piso de tierra, una casa prestada y una pequeña capilla.

La construcción de un adecuado plantel educativo, que estaría en el programa de tanta extendida, solucionaría la situación.

El centro fue iniciado, hasta tiene pisos en cerámica, un nivel para las oficinas administrativas y dos para las aulas, pero desde hace ocho meses los trabajos se paralizaron.

La directora de la escuela Gonzalo Reyes no se arriesga a ofrecer docencia en la nueva obra, que presenta notables avances. Desconoce el motivo de la paralización de la construcción, la cual se encuentra cercada con block.

Saturnina Reyes explicó que la parálisis en la terminación de la escuela impide impartir “una enseñanza de calidad” y aleja a los niños de los privilegios de la jornada extendida.

A las 11:30 mañana de ayer, niños de segundo grado salían de una enramada hecha con pedazos de tabla, techada en zinc y con piso de tierra, hacia sus hogares. La misma funciona como aula, tanto en la tanda matutina como vespertina. La administración tuvo que adelantar el horario de salida, debido a que no hay espacio donde ellos puedan distraerse en el tiempo de recreo.

Según la directora del centro, el hecho de que no haya un baño seguro y cercano es uno de los motivos, por lo que decidió enviar a los estudiantes a sus hogares antes del mediodía.

La escuela Gonzalo Reyes imparte docencia desde el nivel inicial hasta séptimo grado.